En el Viejo Oeste los forajidos eran perseguidos día y noche por todo el territorio de los estados americanos. Cuando los sheriff no podían con ellos lograban que la justicia aprobara una recompensa para quienes ofrecieran información sobre sus paraderos. En ocasiones la recompensa era por entregarlos a la justicia vivos o muertos.

Opinión

Ley de recompensa para indagar delitos El temor de muchos es que no haya control y que se den casos de persecución a partir de una información falsa.

Jaime Ulises Marinero / Periodista @ulisesmarinero

miércoles 14, julio 2021 • 12:00 am

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En el Viejo Oeste los forajidos eran perseguidos día y noche por todo el territorio de los estados americanos. Cuando los sheriff no podían con ellos lograban que la justicia aprobara una recompensa para quienes ofrecieran información sobre sus paraderos. En ocasiones la recompensa era por entregarlos a la justicia vivos o muertos.

La cantidad de dinero ofrecida en calidad de recompensa variaba conforme a la peligrosidad del forajido. Así, había recompensas desde diez dólares para los delincuentes de menor monta hasta 100 mil dólares. Esta última cantidad se ofreció por la captura o información que llevara al arresto de Jesse James, quien era el jefe de una banda de asaltadores de trenes y bancos.

Tan perseguido fue James que el gobierno estadounidense contrató a detectives para que los siguieran. Cuando lo ubicaron colocaron una bomba en su casa y mataron a su hermano menor y provocaron graves lesiones a su madre. Ni James ni su compinche hermano estaba en casa.  Después de varios intentos de capturarlo o asesinarlo, por fin en 1882 James fue traicionado y asesinado a los 34 años de edad por Robert Ford, un miembro de su banda que acababa de reclutar. Algunos historiadores dicen que el traidor cobró la recompensa, pero otros señalan que al ser parte de la banda delictiva perdió esa posibilidad. La prácticageneralizada de pagar recompensas por brindar información se acabó allá por 1930.

En 2012 el gobierno de El Salvador anunció una ley temporal para dar recompensas a los salvadoreños que ayudaran con información para desarticular grupos delictivos y capturar a peligrosos delincuentes. Las recompensas serían de 5 mil dólares, por supuesto toda vez que fuera información útil. En 2018 nuevamente se anunció una estrategia de recompensar a quienes ayudaran a brindar información contra el crimen. Esta vez no se revelaron montos.

Desconozco si en 2012 y 2018 alguien obtuvo dinero por brindar información, pues obviamente no se iba a hacer público el nombre del informante ni el caso; sin embargo un oficial de la Policía Nacional Civil me contó que él supo de al menos dos casos de secuestro y un homicidio mediático que fueron resueltos satisfactoriamente gracias a que ciudadanos brindaron información y se ganaron la recompensa.

Creo que es válido recompensar a la ciudadanía, toda vez que se haga de una manera eficiente, ética, transparente y que finalmente ayude a desbaratar todo tipo de delincuencia. Desde luego hay que trabajar paralelamente en la confianza que debe  tener la ciudadanía en las instituciones que recibirían esa información, pues no funcionaría si se revelan los nombres de los ciudadanos informantes.


La semana pasada el Fiscal General, Rodolfo AntonioDelgado, propuso ante la Asamblea la creación de una Ley de Recompensa para indagar delitos. Creo que esa ley esnecesaria, toda vez que la información sea útil y sobretodo verdadera, y que en vez de recompensa se inicien procesos penales contra los que proporcionen información falsa. Delgado sostiene, como una forma de transparentar la entrega de fondos, que se establezca una comisión evaluadora de recompensa, así como de las medidas de protección para ciudadanos que decidan colaborar, financiamientos, y métodos de resguardo de la información.

El fiscal general también contempla que no podrán recibir recompensa las personas vinculadas a las investigaciones, los que desempeñan cargos públicos ni los que ejercen profesiones relacionadas a la justicia. Yo diría que tampoco deberían recibir fondos quienes han participado en los mismos hechos.  Actualmente se tiene la figura del testigo criteriado y muchos jueces han absuelto en casos graves porque sencillamente estos testigos son mendaces. Los criteriadosson delincuentes que buscan salvarse ellos de una condena a cambio de un testimonio que en ocasiones suele ser mentiroso. Con la entrega de recompensa a ciudadanos que brinden información, tendría por lógica que disminuir el uso de este tipo de testigos.

El temor de muchos es que no haya control y que se den casos de persecución a partir de una información falsa. Los informantes deben ser anónimos y ser complementados por pruebas periféricas. Que un ciudadano informe sobre un caso delicado o sobre un supuesto delincuente no será el motivo de un arresto, pues el Ministerio Público investigará para corroborar dicha información. De tal manera que la recompensa se debiera entregar hasta que se compruebe la utilidad y veracidad del dato aportado. Me parece que la ley propuesta por el fiscal Delgado es oportuna y necesaria en este país donde todos conocemos uno o más hechos delictivos y a quienes andan en malos pasos, pero no los denunciamos por temor. En el Viejo Oeste, a su modo, funcionaron las recompensas. En El Salvador hay que intentarlo..