Editorial

jueves 28, junio 2018 • 12:00 am

Las peligrosas amenazas a la institucionalidad

Compartir

En los últimos días, el exalcalde Nayib Bukele y alguno de sus más connotados colaboradores han proferido amenazas contra el fiscal general y contra uno de los magistrados de la Sala de lo Constitucional, dos precedentes graves para la institucionalidad del país.

El país ya ha sido testigo de exabruptos, insultos, tarimazos, medias verdades y medias mentiras y presiones de todo tipo de parte de este grupo político, de una manera que se asemeja más a otros movimientos autoritarios e intolerantes que han asolado a naciones de América Latina.

Pero hay que dimensionar la gravedad de estos ataques y de las amenazas que se han proferido también contra la libertad de prensa y los medios de comunicación. Un grupo que tiene este tipo de actitudes y mentalidad desde la llanura, es capaz de instaurar un régimen autoritario que persiga a sus adversarios y convierta a El Salvador en la pesadilla que está viviendo la vecina Nicaragua.

Un grupo sin ideología conocida, sin programa de gobierno público, que no da explicaciones a los medios independientes, que es cuestionado por sus contratos y administraciones, y que se limita a hacerse propaganda en redes sociales, es una farsa monumental que, aunque pudiera tener una victoria electoral, podría traer graves consecuencias sobre la institucionalidad y la estabilidad democrática y económica de El Salvador. Hay que tomar conciencia al respecto.