Editorial

viernes 9, febrero 2018 • 12:00 am

Las intenciones sobre la Sala son evidentes

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Hace solo unos días advertíamos de la intención de asaltar la Sala de lo Constitucional, de convertirla nuevamente en un tribunal obediente y sumiso a la partidocracia. Los últimos movimientos en la Federación de Asociaciones de Abogados (Fedaes) confirman dichas intenciones.

El repentino cambio de reglas para favorecer las candidaturas de los abogados que tienen evidentes vínculos con el FMLN y el Gobierno actual nos demuestra que hay un afán por controlar el Órgano Judicial y acabar con la independencia que esta Sala de lo Constitucional ha demostrado en estos años.

Hay que insistirle a la ciudadanía que debe estar vigilante sobre este proceso de elección de magistrados a la Corte Suprema de Justicia. No se puede permitir que ese bastión de la constitucionalidad y la democracia quede en manos de personajes que son peones partidistas, que someten su afinidad partidaria a cualquier legalidad.

El Salvador, la institucionalidad democrática del país, las actuales y nuevas generaciones se merecen magistrados probos, independientes de todo nexo político o de cualquier poder fáctico, capaces, comprometidos con la Constitución, con el fortalecimiento institucional, con nuestras libertades y derechos fundamentales. Pero eso se defiende ya.