Este día, las gasolinas experimentarán un incremento en su precio, entre $0.02 y $0.03, mientras que el diésel bajo en azufre reportará una reducción de $0.04. / DEM

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Las gasolineras vendieron 426 millones de galones de combustibles en 2019 Pese a que las gasolinas tendrán un alza en esta quincena, en todo lo que va de 2020, los combustibles acumulan bajas entre $0.08 y $0.38.

Redacción Economía

martes 10, marzo 2020 • 12:02 am

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La tendencia a la baja que ha registrado el precio del petróleo en el mercado internacional en el último semestre de 2019 (y lo que va de 2020) ha sido uno de los factores que han alimentado el consumo de combustibles en el mercado salvadoreño.

En el último año, la venta de hidrocarburos en las estaciones ha reportado un crecimiento constante. En diciembre de 2019, las ventas de combustibles en el sector retail (gasolineras) alcanzó los 38.8 millones de galones (gasolinas regular y especial y diésel), la cifra es 1.7 millones de galones más que en el mismo mes del año previo.

En todo 2019, la red de estaciones de combustibes vendió 426 millones de galones, según datos de la Dirección General de Hidrocarburos y Minas del Ministerio de Economía (Minec).

De acuerdo con datos de la industria, en 2019 la demanda experimentó una tasa de crecimiento que se mantuvo entre el 7 % y 8 %, un ritmo mayor al del crecimiento de la economía.

Las claves para entender el incremento son los bajos precios y un fuerte ritmo de crecimiento del parque vehicular, el cual ya superó los 1.2 millones de automotores.

En todo lo que va de 2020 el precio de referencia del galón de diésel acumula una baja de $0.38, mientras que los de gasolinas regular y especial han bajado $0.19 y $0.08, respectivamente (para la zona central del país que concentra a la mayor cantidad de autos registrados en el territorio).


 

Más capacidad de almacenamiento

En ese contexto la multinacional estadounidense Chevron culminó, a finales del año pasado, una inversión de $7 millones para la ampliación de la capacidad de almacenamiento de su terminal de descarga en el puerto de Acajutla.

La compañía, que opera en el país con la marca Texaco, concluyó la construcción de dos nuevos tanques de almacenamiento de combustibles, la cual pasó de 150,000 barriles hasta los 450,000 barriles, un proyecto que se concretó gracias al desempeño de la demanda y al plan estratégico de largo plazo de la firma.

Entre el viernes 6 y el lunes 9 de marzo, el mercado internacional se ha mantenido con una fuerte tendencia a la baja y el precio del barril en el West Texas Intermediate (WTI), mercado de referencia para El Salvador, experimentó un retroceso de alrededor de $10 y cerró en la banda de los $30.

El barril del WTI para entrega en abril cerró a $31.13, $10.15 por debajo de su cierre del viernes.

La tendencia de estos últimos días aún no se reflejará en la plaza. De hecho, el precio de referencia de las gasolinas experimenta un alza de entre tres y cuatro centavos

 

Buen negocio para gasolineras

Sergio Recinos, expresidente de la Asociación de Distribuidores en Estaciones de Servicio (Adepetro) y empresario de estaciones de servicio, explicó que la baja experimentada el fin de semana es dramática y que si bien los precios de referencia aún no la registran, la tendencia es muy marcada y es algo que beneficia al sector de ventas al detalle.

“La tendencia (en lo que va del año) ha sido a la baja y va a seguir a la baja. ¿Cómo nos influye esto a los empresarios de gasolineras? Es positivo por que nos incrementa el consumo”, dijo Recinos.

Los efectos de esta tendencia también se espera que impacten a la economía en general. El economista Luis Membreño explica que este beneficio no es único para El Salvador, sino para todos los países importadores de petróleo.

Sostiene que una tendencia a la baja permite a las economías ser más competitivas y que una reducción mayor permitirá tener más capital para inversión y producción y que esto incluso beneficiará a las familias.

Añade que esta tendencia no solo se reflejará en los hidrocarburos que dispensan las gasolineras, sino en otros (como los aceites y combustibles para generación eléctrica), ahorros que se prevé traigan consigo beneficios adicionales a la economía, la cual enfrenta desafíos como la expansión del coronavirus.

Por su parte, Carmen Aída Meardi, directora de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), puntualiza que a la guerra en el precio del petróleo, no se debe ver de manera independiente del freno en el crecimiento económico mundial provocado por el coronavirus.

“Cuando hay una caída del precio, implica un incremento en los costos de extracción del crudo, asimismo, las repercusión dentro del sistema financiero mundial, por el valor de los préstamos y las reservas. Hay que recordar que somos un país importador de este bien, y en corto plazo parezca que es bueno, pero lo que los costes intermedios afectarán en el mediano plazo, hasta generar otros efectos por los costos de producción de este bien, y de los derivados del mismo”, sentencia.

 

Aún pesa incertidumbre sobre la economía salvadoreña

Karla Domínguez, gerente de Inteligencia Industrial de la ASI, destaca que el 2019 es un año retador. Se esperaba que el crecimiento económico de El Salvador fuese de un 2.5 %, según lo estimado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, es evidente que las externalidades que estamos viendo pueden generar un cambio sustancial en estas proyecciones.

La economista destaca que aún persisten las tensiones comerciales, a eso hay que agregar que el país está a por entrar a un nuevo ciclo electoral, mezcla que agrega, puede generar “ciertas incertidumbres al momento de hacer negocios”.