Estamos a las puertas de una fiesta cívica, donde los salvadoreños saldremos a  elegir a las personas que conformarán la próxima Asamblea Legislativa y a los alcaldes con sus respectivos concejos municipales. Ante este escenario es importante que los ciudadanos convocados para ejercer el sufragio, realicen su deber cívico basados en información genuina de la vida de cada candidato, más allá de una bandera política, es decir que en los contextos electorales, lo que más prevalece son las falacias que emiten los que detentan el poder, haciendo uso de los recursos públicos promueven a su partido político.

Opinión

Las falacias en tiempos electorales

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios @Jaime_RO74

miércoles 27, enero 2021 • 12:00 am

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Estamos a las puertas de una fiesta cívica, donde los salvadoreños saldremos a  elegir a las personas que conformarán la próxima Asamblea Legislativa y a los alcaldes con sus respectivos concejos municipales. Ante este escenario es importante que los ciudadanos convocados para ejercer el sufragio, realicen su deber cívico basados en información genuina de la vida de cada candidato, más allá de una bandera política, es decir que en los contextos electorales, lo que más prevalece son las falacias que emiten los que detentan el poder, haciendo uso de los recursos públicos promueven a su partido político.

Así lo hizo el partido el ARENA, durante el tiempo que gobernó, y la historia se repitió con el FMLN, de modo que la población tropezó dos veces con la misma piedra.  Equivocarse es de humanos corregir es de valientes, a pesar de los errores cometidos en el pasado al elegir a personas corruptas y oportunistas, aun así la población volvió a confiar por tercera vez y dio el voto de confianza al ahora presidente Bukele, quien ha dejado más dudas que certidumbre en su administración, ya que ha quedado en evidencia la incapacidad de sus actos junto a ciertos funcionarios que solo han llegado ha enriquecerse y no a servir.

No se puede gobernar, infundiendo miedo y terror, ni maldiciendo al prójimo, se requiere mesura, diplomacia y firmeza en el combate a la corrupción y el nepotismo,  siendo estos el cáncer que ha drenado los recursos del Estado por décadas, digo lo anterior porque el presidente Bukele cuando andaba en campaña prometió no hacer lo mismo que hicieron los partidos ARENA y el FMLN,  además dijo de forma efusiva que él mismo metería preso a todo aquel funcionario de su administración que cometiera actos de corrupción, sin embargo, todo lo anterior, solo fueron promesas espurias de campaña, dado que en la práctica, no solo ha hecho lo mismo que realizaron los malos funcionarios de los partidos  de ARENA y el FMLN, ahora algunos condenados y otros prófugos de la justicia, sino que en un año y medio de gestión, la corrupción en la administración Bukele  no solo ha aumentado, sino que se rehúsan a dar cuentas de cómo han manejado algunos miles de  millones de dólares, que dicho sea de paso ningún gobierno en la historia de El Salvador ha tenido tantos recursos a su disposición en 104 días, tiempo en el cual estuvo cerrada la economía producto de la pandemia.

Todo ello basado en las declaraciones que dio el expresidente del BCR a la Asamblea Legislativa, al cual el presidente Bukele por medio de sus emisarios le habían prohibido acudir. Así se descubrió que el gobierno central había tenido a su disposición 2,643 millones de dólares, los cuales también fueron erogados. Esas declaraciones dejaron en evidencia las falacias y la retórica del presidente  Bukele quien en todo momento juró a pie juntillo que no había recibido “ni cinco partido por la mitad”. Claro que esta situación puso nervioso en sumo grado a CAPRES, y la primera reacción fue despedir de forma vil al expresidente del BCR.

De manera que el mal uso que se le dio a estos varios cientos de millones de dólares, ha quedado resaltado por medio de la compras sobrevaloradas, ventas espurias que funcionarios del presidente Bukele realizaron de forma descarada, compras efectuadas a parientes de funcionarios como el caso del Ministro de Salud,  las compras desmesurados por parte del ministro de Agricultura, es decir que en cualquier dependencia perteneciente al Ejecutivo que se busque se encontrará el rastro de la corrupción, a pesar de todo estas evidencias de abuso de los recursos públicos el presidente Bukele se ha quedado callado.

En consecuencia, los ciudadanos con capacidad  para votar, tienen que abrir bien los ojos el próximo 28F y darse cuenta que se está frente aun  grupo de funcionarios que se han lucrado como han querido de los recursos públicos, mientras miles de salvadoreños no saben cómo hacerle frente a sus necesidades porque perdieron su fuente de empleo, producto de la incapacidad de haber cerrado la economía sin haber equilibrado la prevención con la productividad. Así que se debe elegir a personas  capaces, independientes, y no a los mismos de siempre que están concentrados bajo los intereses de CAPRES.