Editorial

martes 2, febrero 2021 • 12:00 am

La violencia política jamás se puede justificar Somos una sociedad plural donde todos tenemos derecho a expresar preferencias políticas que deben ser respetadas

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El ataque a simpatizantes del FMLN la noche del domingo es un hecho preocupante de violencia política que no puede ser justificado bajo ningún punto de vista en nuestro país. En una democracia, todos los ciudadanos tienen derecho a expresar sus preferencias políticas y nadie tiene derecho a coartarlas.

La historia política salvadoreña desgraciadamente está cargada de episodios de violencia política, de intolerancia, de intransigencia y de fomento de odio entre las partes. Fomentar la paz social, la armonía social, nunca ha sido el objetivo de la clase política porque la confrontación siempre ha sido una estrategia electoral exitosa. Por eso el país tiene recurrentes retrocesos.

Recurrir a la violencia siempre será un recurso de los débiles, de los que no pueden argumentar ante ideas diferentes o de los que no pueden tolerar que alguien no piense como ellos. Ese es el germen de las guerras y de los conflictos políticos por todo el mundo. Nuestro deber como sociedad es fomentar la convivencia en armonía, la discusión civilizada de diferencias y el cumplimiento de las leyes que permiten esa convivencia.

Es condenable cualquier atentado hacia simpatizantes de cualquier partido político. Nadie es dueño de la verdad absoluta, somos una sociedad de pensamientos plurales, aquí no hay partido único ni dictadura del proletariado que quiera uniformar el pensamiento y expulsar del país a los disidentes como suele ocurrir en regimenes totalitarios.

Esperemos que la Fiscalía General de la República haga una investigación efectiva, justa y transparente para que los responsables -sean quienes sean- de este detestable acto, sean castigados como merecen.