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La variante P1 de Brasil amenaza a Latinoamérica

Alfonso Rosales/ Médico epidemiólogo

jueves 29, abril 2021 • 12:53 pm

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Una agresiva variante del coronavirus procedente de Brasil que se ha detectado en más de 30 países está haciendo estragos en toda Sudamérica, provocando un aumento de las muertes y las hospitalizaciones incluso en países que han administrado ampliamente las vacunas.

La oleada que se está produciendo en países como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Perú y Colombia ofrece lecciones para el resto del mundo. Por ejemplo, Chile es ahora el país con la tercera tasa de inmunización mas alta del mundo (73.9 dosis por cada 100 habitantes), con mas del 40 % de la población del país vacunado con al menos una dosis.

Uruguay, otrora alabado por limitar la propagación del coronavirus en una región azotada por la pandemia, en las últimas dos semanas registra el mayor número de muertes per cápita por covid-19 en cualquier lugar fuera de Europa. Aunque casi la mitad de la población uruguaya ha recibido al menos una dosis, solo el 15 % de ha vacunado completamente.

Chile y Uruguay son los dos países de Latinoamérica con mayor cobertura de inmunización contra el coronavirus, ambos utilizan predominantemente la vacuna china CoronaVac.

Mas del 90 % de su población vacunada en ambos países. Estudios recientes han demostrado que la vacuna china tiene una eficacia del 16 % después de la primera dosis, y del 50 % después de la segunda, siendo una de las vacunas con protección más pobre de las que se cuenta actualmente.

Por esta razón, el gobierno de Uruguay decidió utilizarla solamente en personas de 70 años o menos y dejar la vacuna Pfizer, que tienen una eficacia del 80 % después de la primera dosis y del 95 % después de la segunda, para la población mayor de 70 años.

La vacuna Sinovac se dirige a los más jóvenes y a los que tienen menos probabilidades de morir", dijo el Sr. Salinas, ministro de Sanidad.

En Perú, uno de los países más afectados del mundo, una segunda oleada convirtió a abril en el mes más mortífero desde el inicio de la pandemia, con más de 400 víctimas mortales al día. Según las autoridades médicas, la variante P1 (brasileña) causó el 40 % de las infecciones en Lima. En Colombia, un país de 50 millones de habitantes, la ocupación de las unidades de cuidados intensivos alcanza el 90 % en la capital, Bogotá, y los hospitales de otras ciudades están al límite.

Muchos de los países de Sudamérica que están experimentando un fuerte aumento de los casos y las muertes no han realizado, en su mayoría, una amplia secuenciación genómica para determinar cuántos han sido infectados por el P.1. Una hipótesis es que la variante de Brasil, durante semanas uno de los países más afectados del mundo, está impulsando la pandemia.

¿Pero que está causando este repunte de casos en países sudamericanos, aún y a pesar de una fuerte cobertura de inmunización?

Los expertos epidemiólogos y salubristas señalan tres causas principales para este nuevo repunte. Primero, una reducción importante de restricciones, que coincidió con el periodo de vacaciones; segundo, la propagación de las variantes, especialmente la variante brasileña; y tercero, los problemas derivados de la vacuna china CoronaVac, y su bajo rendimiento de protección.

Se ha discutido muchísimo acerca de la relajación en la implementación de medidas de parte de la población una vez que han recibido la primera dosis de la vacuna. Esto indudablemente ha sido un factor influyente, pero la mayoría de los expertos coinciden que la nueva variante brasileña, podría ser el factor más influyente en la conducción de esta nueva ola de infecciones.

El P.1 (variante brasileña) es hasta 2.2 veces más contagioso y hasta un 61 % más capaz de reinfectar a las personas que las versiones anteriores del coronavirus, según estudios recientes realizados en Brasil.

Los investigadores siguen investigando si la cepa es más letal. También están tratando de determinar con certeza la eficacia de las vacunas contra el P.1, aunque las pruebas preliminares son prometedoras.

Al final, el pueblo salvadoreño debe entender, que las medidas de uso de mascarilla y distanciamiento físico son todavía fundamentales, que las vacunas tienen diferentes niveles de protección, y que esta protección varía entre primera y segunda dosis.