Editorial

sábado 9, septiembre 2017 • 12:00 am

La tensión mundial generada por Corea del Norte

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El mundo entero se ha visto tensionado por las últimas locuras del dictador norcoreano, Kim Jung-un, treintañero desquiciado que ha decidido extorsionar al planeta con armas nucleares y misiles intercontinentales.

Las locuras de Kim Jung-un no están lejos de nosotros, ha amenazado con atacar la isla de Guam en el Pacífico, pero también el territorio continental estadounidense, algo que sería catastrófico y que desataría un conflicto de insospechadas consecuencias.

Para colmo, Estados Unidos no tiene en estos momentos precisamente al más sensato de los hombres en su liderazgo y el presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido que la acción militar es “ciertamente una opción” respecto a Corea del Norte, aunque aseguró que preferiría

“no seguir esa vía”, ya que sería un “día muy triste”.

Un ataque nuclear, en cualquier vía, traería graves daños humanos y materiales, y seguramente un impacto en la economía mundial. Corea del Norte está a la par de China y en el vecindario de Corea del Sur y Japón. Un ataque a Estados Unidos afectaría también nuestra región.

Es vital el papel de China y de Rusia, tradicionales aliados norcoreanos, pero que en este momento tampoco sacan beneficio alguno de las locuras de Kim. La comunidad internacional debe seguir presionando para evitar una conflagración mundial y controlar la insensatez de Kim.