Editorial

viernes 16, noviembre 2018 • 12:00 am

La Sala es la que controla el poder político, no al revés

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Es inconcebible cómo las negociaciones para elegir a los magistrados de la Sala de lo Constitucional se están convirtiendo en un circo, donde se proponen las más absur­das formas de torcer descaradamente la Constitución, a conveniencia de las fracciones legislativas.

La última “gran idea” es elegir la Sala de lo Constitucional solo por tres años, una propuesta que es claramente inconstitucional, porque causa inseguridad jurídica y lo que intenta ejercer es el control sobre el “comportamiento” de los magistrados; en otras palabras, un atentado absoluto a la independencia del Órgano Judicial y del máximo tribunal del país.

La sociedad salvadoreña debe tener claro esto: es la Sala de lo Constitucional la que está facultada para ejercer el control constitucional al poder político, a los órganos de Estado, no es la Asamblea  Legislativa la que controla a la Sala o el comportamiento de los magistrados.  De manera que con esa intención manifiesta de elegir solo por tres años, no solo estarían violando abiertamente la Constitución, sino también confesando sus más oscuras intenciones de ejercer control político-partidario sobre la Sala de lo Constitucional, algo que ya sabemos cómo ha resultado en el pasado y es inadmisible para la institucionalidad democrática del país.