Editorial

jueves 14, febrero 2019 • 12:00 am

La planilla estatal no puede seguir creciendo así

Compartir

La transición de Gobierno ha hecho aflorar la problemática de las plazas partidarias y el exceso de plazas en la administración estatal en El Salvador. Históricamente, cada gestión gubernamental vacía sus afines en los empleos públicos, engrosando una planilla que ahora representa ya el 10.5 % del Producto Interno Bruto del país.

Fusades proponía hace unos días reducir el gasto en remuneraciones en 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) para contribuir a consolidar las finanzas públicas. El primer paso que se puede dar precisamente es depurar las plazas innecesarias en el Estado. Es terrible que para este año, el pago de salarios de los empleados públicos aumentará $120.4 millones este 2019 y ascenderá a $2,840.3 millones.

No solo en el Ejecutivo, en la Asamblea Legislativa se aumentaron las plazas partidarias un 22.39% entre abril y agosto pasado, un incremento de remuneraciones por $268,533, es decir, un 26.4 % más. Ningún Estado puede sostener a mediano o largo plazo esa carga y mucho menos un Estado en tan precaria situación fiscal como el nuestro.

No son solo números. Hay seres humanos y familias enteras que dependen de esos empleos y es necesario que el nuevo gobierno tome eso en consideración, pero ya no se puede seguir inflando desproporcionadamente la planilla.