Editorial

viernes 12, febrero 2021 • 12:00 am

La otra elección crucial para El Salvador Elegir a candidatos capaces, probos e independientes a la corte suprema es fundamental para la institucionalidad del país.

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El próximo 21 de febrero se realizará otra elección crucial para el futuro de El Salvador. Los casi 32 mil abogados del país deberán elegir a 15 candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia que eventualmente serán tomados en cuenta para ser electos por la Asamblea Legislativa a partir de junio próximo, para un periodo de nueve años.

La justicia independiente es fundamental para una democracia. A la justicia se le suele representar como una figura femenina que tiene vendados los ojos -de ahí la expresión de que la justicia es ciega- y esa figura tiene una balanza en una mano y en la otra una espada. El significado de esa representación es que que la justicia no hace distinción de las personas, que se aplica sin privilegios ni venganzas para nadie.

Que la justicia es ciega significa que a todos los ciudadanos se les trata con el mismo rasero. Los futuros magistrados no deben ser electos para ponerle una venda al combate al crimen, la corrupción, el enriquecimiento ilícito, el tráfico de influencias o el nepotismo directo o cruzado.

Eso solo se logra eligiendo a magistrados probos, independientes, comprometidos con la ley, el Estado de Derecho, el respeto a los derechos humanos, a las libertades fundamentales de los ciudadanos. Deben ser profesionales capaces, incomprables y que puedan resolver las disputas de los ciudadanos sin ceder a presiones o a afinidades de cualquier tipo.

Una Corte Suprema de Justicia independiente, con magistrados capaces, probos e independientes, debe ser la mayor aspiración no solo de los abogados sino de todos los ciudadanos salvadoreños que aprecian y valoran su democracia y su Estado de Derecho.