Buenos Días

La interminable violencia contra las mujeres Increíble que el vecindario no se metió a detener una agresión tan salvaje como la de Álvarez

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

viernes 4, diciembre 2020 • 12:00 am

Compartir

La brutal agresión del exmilitar Gerardo Otoniel Álvarez contra su excompañera de vida, es un caso que nos permite dimensionar el nivel que ha alcanzado en el país la violencia contra las mujeres y cómo están desprotegidas en la práctica, pese a que existe un marco legal ideal para que se les resguarde.

Álvarez fue capturado el miércoles por el feminicidio agravado tentado de su expareja, que hoy lucha por su vida, hospitalizada tras la agresión. La Fiscalía reveló ayer que después de varias intervenciones quirúrgicas, ella ya se encuentra estable e iniciando su recuperación física.

El sujeto la golpeó en la cabeza con una piedra. Ella había intentado protegerse de Álvarez e incluso había logrado una orden de alejamiento de parte de un juez de paz en Alegría, Usulután, la ciudad donde residía y donde tuvo lugar el ataque. Pero ni eso detuvo a Álvarez que la atacó delante de los vecinos que no intervinieron durante la agresión.

Es decir, en teoría, el marco legal estaba funcionando, pero en la práctica no protegió a la víctima. Y lo increíble es que una agresión de esa magnitud sea vista pasivamente por los testigos. Esa costumbre terrible de creer que “no hay que meterse” en un pleito de pareja es casi complicidad cuando se traspasa a la agresión.

La Fiscalía anunció que hoy presentará el requerimiento contra Álvarez  y pedirá la pena máxima por cada delito porque no era la primera vez que la agredía y ya contaba con medidas de protección. Debe ser un caso ejemplarizante tanto para Álvarez como para cualquier sujeto que agreda a las mujeres. Esto debe parar.