Opinión

La integración económica es un elemento clave en la pospandemia

José Martínez / Especialista en Comercio Internacional y Aduanas de la firma EY

lunes 23, noviembre 2020 • 12:30 am

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El pasado mes de agosto, se llevó a cabo la Ronda virtual de la Unión Aduanera Centroamericana, en la que los Grupos Técnicos vinculados al proceso de integración informan sobre los avances en los distintos temas de la agenda regional.

En esta sesión se presentaron resultados sobre regulaciones técnicas que deben de cumplir las mercancías, inversión y comercio de servicio, distintas modificaciones a textos legales regionales en materia de origen de las mercancías, arancel de importación, código aduanero uniforme centroamericano, tránsito aduanero. Particularmente interesante, desde el ángulo de la seguridad y control aduanero, se informó la aprobación de perfiles regionales de riesgo, así como de una estrategia regional de gestión integral de riesgo aduanero.

En materia de facilitación del comercio, se señalaron los avances en relación con la orden de ejecución de cinco medidas del Consejo de Ministros Responsables de la Integración, a saber: 1. Declaración anticipada de mercancías, 2. Agilización y coordinación de controles migratorios; 3. Certificados fito y zoosanitarios electrónicos; 4. Registro por medio de dispositivos de radio frecuencia (RFID), 5. Utilización de sistemas de cámaras en pasos de frontera.

Estas cinco medidas se enmarcan en la denominada “Estrategia Centroamericana de Facilitación del Comercio y Competitividad con Énfasis en Gestión Coordinada de Fronteras (ECFCC)”, establecida en el esfuerzo conjunto entre la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que tiene como objetivo la promoción de la coordinación del sector público y privado para mejorar los procedimientos de recaudación, control, seguridad y facilitación del tránsito de bienes y personas.

Los resultados van de la mano con el objetivo de cumplir con las mejores prácticas para mejorar el control y seguridad de las cadenas logísticas y los operadores, así como establecer esquemas transparentes de facilitación; sin embargo, el comercio regional ha tenido un impacto negativo como consecuencia de la pandemia reflejado en la disminución de las movilizaciones de las cargas, la baja de exportaciones y de los ingresos, encarecimiento de los fletes, entre otros aspectos.


No se trata de demeritar los resultados comunicados, pero es claro que se va a requerir, ante la gravedad de la situación, que nuestras autoridades participen en la impostergable renovación de la integración económica como elemento clave, aunque no el único por supuesto, para procurar la reactivación económica post-pandemia. Se hace urgente por lo tanto que Costa Rica y Centroamérica, en general, se avoquen de lleno a repensar el papel de la región para la reactivación del comercio regional.

Como lo señalan los expertos en comercio regional, va a ser necesario revisar los fundamentos y viabilidad de esta integración en virtud de la desglobalización, de la aparición de medidas proteccionistas, de la fragmentación de las cadenas globales de valor y de la crisis de la propia Organización Mundial de Comercio, todo ello si sumar los efectos colaterales, ya evidentes, del factor covid-19.