El tenista salvadoreño Marcelo Arévalo salió del Roland Garros de París por la puerta grande, al abrazar unos históricos octavos de final para el país, fase de la que se despidió ayer con gallardía junto a su compañero James Cerretani, de Estados Unidos.

Deportes

La ilusión llegó hasta octavos

Astrid Mejía

lunes 4, junio 2018 • 12:00 am

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El tenista salvadoreño Marcelo Arévalo salió del Roland Garros de París por la puerta grande, al abrazar unos históricos octavos de final para el país, fase de la que se despidió ayer con gallardía junto a su compañero James Cerretani, de Estados Unidos.

“Chelo” y James cayeron ayer dos sets por uno ante la dupla conformada por el croata Mateo Pavic y el austriaco Oliver Marach, con parciales de 3-6, 6-3 y 3-6, con lo que se despidieron del prestigioso torneo con la cara en alto al darle pelea al número uno y número dos del mundo en la modalidad de dobles.

La dupla salvadoreño-estadounidense logró mantener un buen ritmo al inicio del juego, aunque perdió el primer set con un 3-6, pero se levantó en el segundo, ganándolo con el mismo marcador. En el tercer set, Marach y Pavic sacaron la casta volviendo a firmar un 3-6 a su favor.

“Quiero darle gracias a todos los salvadoreños que me siguieron y apoyaron durante el Roland Garros, son grandes, ¡son mi motivación para darles más emociones! Se les quiere mucho mis amigos, hasta la próxima Paris”, se despidió el sonsonateco.

Marcelo Arévalo hizo historia, al convertirse en el primer salvadoreño en al ganar dos juegos en la llave principal de un Grand Slam.