Para Ricardo Sosa, experto en criminología y seguridad, la extorsión se ha convertido en la gran deuda del Estado salvadoreño con la sociedad,  ya que los demás delitos han experimentado una reducción. El último informe que la Policía Nacional Civil (PNC) proporcionó el pasado 3 de agosto reportó que ilícitos como homicidio, feminicidio y robo tuvieron una significativa disminución entre enero y julio de 2020.

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La extorsión es la gran deuda del Estado, según experto en criminología Según el especialista, el confinamiento por el covid-19 ha sido la causa principal de la reducción en las denuncias en el delito de extorsión.

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lunes 10, agosto 2020 • 12:04 am

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Para Ricardo Sosa, experto en criminología y seguridad, la extorsión se ha convertido en la gran deuda del Estado salvadoreño con la sociedad,  ya que los demás delitos han experimentado una reducción. El último informe que la Policía Nacional Civil (PNC) proporcionó el pasado 3 de agosto reportó que ilícitos como homicidio, feminicidio y robo tuvieron una significativa disminución entre enero y julio de 2020.

“La extorsión es el mayor desafío del Estado y, en mi opinión, la principal y gran amenaza a la seguridad de micros, pequeños, medianos y gran empresa”, sostuvo el experto.

Su opinión está en consonancia con el informe de la Fiscalía, ya que según la Unidad Especializada Antiextorsiones el sector empresarial, que incluye todos los sectores, es el principal afectado por las extorsiones.

Ricardo Sosa señaló que por más de 10 años él ha insistido en la necesidad de ejecutar en el país una gran campaña nacional contra la extorsión, pero su iniciativa no ha tenido eco en las instituciones encargadas de contrarrestar este flagelo que golpea a todos los sectores de la vida productiva.

 

Similar al informe fiscal, Sosa coincide en que el delito de extorsión durante el confinamiento domiciliario experimentó un descenso en las denuncias.


“Para que se cumplan el triángulo del delito se necesitan tres actores, y las víctimas y victimarios se encontraban en confinamiento domiciliar, unos por cierre de la economía y los otros por temor a infectarse y no recibir atención o ser capturados al llegar a un hospital, y el tercer actor que es conocido como el vigilante estaba en las calles tanto PNC y Fuerza Armada con toda su fuerza operativa en operación”, destacó Sosa.

Agregó que “en cuanto a los datos en sedes policiales en marzo se registró el primer descenso en denuncias (110), en abril bajó a su más baja expresión (43), en mayo (63) y  junio (67),  y al finalizar la tercera semana completa de julio (52) por lo que desde mayo se registra una tendencia al alza”.

El experto concluye que a medida se vaya reactivando el comercio, las extorsiones regresarán a su normalidad y las denuncias se incrementarán entre 150 y 120 %, y eso se comenzará a ver durante la fase 2 y 3 de la reapertura económica.