Editorial

martes 10, agosto 2021 • 12:00 am

La edad de las unidades de transporte debe ser tema de seguridad pública Durante décadas, el sector transporte ha sido caótico, inseguro, peligroso. Regular la antigüedad de las unidades es un buen comienzo.

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Uno de los sectores que más ha resistido a los cambios en el país es el transporte público de pasajeros. Ya es de todos conocido que las unidades son inseguras, en muchos casos con serios problemas mecánicos y con motoristas irresponsables que ni siquiera tienen la mínima documentación para trabajar como tales.

Por eso parece una buena noticia que entre las reformas presentadas por el Ejecutivo figure regular la edad de las unidades de transporte hasta los 15 años de fabricación y no los 20 que hasta ahora ha estado permitido. El deterioro de las unidades de transporte es más rápido que el de cualquier vehículo automotor por el uso que se le da y su escaso mantenimiento. La antigüedad de las unidades de transporte no debe verse solo como un asunto administrativo sino como un asunto de seguridad pública dada su alta incidencia en accidentes de tránsito.

Es positivo que se intente regular la antigüedad de buses, microbuses, taxis, mototaxis y cualquier otra unidad de transporte, pero también es fundamental imponer el orden entre los motoristas y empresarios del sector para que haya un verdadero compromiso con la seguridad de los pasajeros y el elemental cumplimiento de las normas de tránsito. No puede seguirse tolerando que motoristas con miles de dólares en multas acumuladas y con sus documentos vencidos, sigan siendo contratados por los dueños de las unidades, lo que les hace cómplices de sus desmanes.

La ciudadanía merece un transporte seguro, no se puede seguir metiendo a la gente como sardinas a las unidades, mientras se sigue subsidiando un pésimo servicio.