El Bronce es una combinación de cobre y estaño, fue la primera aleación obtenida por el ser humano, da su nombre a la edad de bronce, su bello color permitió la creación de joyas, monedas hermosas esculturas, bustos y estatuas. Según algunos investigadores, desde hace unos años se está documentando una afección con tendencia a ser crónica; para explicarlo un poco, técnicamente la palabra “Broncemia” significaría “Bronce en la sangre” esto de acuerdo a su nivel de acumulación progresiva causaría una afectación mental que se manifestaría en el comportamiento del individuo; dicho patrón del comportamiento se ve francamente expresado por la necesidad imperiosa de merecer un reconocimiento personal,  como una “estatua o busto de bronce” lo que se acostumbraba mucho en el pasado con el fin de dar mérito a su labor. Esta patología fue descrita inicialmente por médicos investigadores de la Universidad de Córdoba, en Argentina, en el área de la salud

Opinión

La “Broncemia”, la grave endemia de nuestros países

Dr. Guillermo Antonio Ortiz / Ginecólogo-Obstetra Maestría en Gestión Hospitalaria.

viernes 21, mayo 2021 • 12:00 am

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El Bronce es una combinación de cobre y estaño, fue la primera aleación obtenida por el ser humano, da su nombre a la edad de bronce, su bello color permitió la creación de joyas, monedas hermosas esculturas, bustos y estatuas. Según algunos investigadores, desde hace unos años se está documentando una afección con tendencia a ser crónica; para explicarlo un poco, técnicamente la palabra “Broncemia” significaría “Bronce en la sangre” esto de acuerdo a su nivel de acumulación progresiva causaría una afectación mental que se manifestaría en el comportamiento del individuo; dicho patrón del comportamiento se ve francamente expresado por la necesidad imperiosa de merecer un reconocimiento personal,  como una “estatua o busto de bronce” lo que se acostumbraba mucho en el pasado con el fin de dar mérito a su labor. Esta patología fue descrita inicialmente por médicos investigadores de la Universidad de Córdoba, en Argentina, en el área de la salud

Esta  enfermedad tiene una característica de inicios de su manifestación a una edad promedio de 45 años, sin embargo, puede ser antes, siendo mucho más grave; hay un pico máximo de expresión de los 55 a 65 años, es más frecuente en hombres y como lo describen los autores, parte de sus principales síntomas son: la diarrea mental e  hipoacusia selectiva (oír solo lo que les conviene); en casos avanzados de intoxicación de bronce, este afectará al sistema nervioso central, produciendo que al caminar lo hagan ”pavoneándose” con cabeza erguida, mentón elevado, columna rígida y trasero  parado; a lo que personalmente denomino signo del “princeso” positivo; como refieren también sus descubridores, en casos muy sublimes y en personas de mayor jerarquía estos ya no marcharán sino que “levitarán“ majestuosamente entre sus subalternos

En los afectados la triada evolutiva clásica es de tipo inflamatoria y se caracteriza por los siguientes elementos: primero  “PEDANTITIS”. En esta etapa inicial hay un inicio acelerado de hipertrofia del ego, manifestado por discurso “pedante” muchas veces se pierde la capacidad de sonreír o si lo hacen sufren fuertes espasmos faciales, hay un marcado paternalismo hipocrático especialmente si hablamos de médicos con pacientes  en que las decisiones las toma siempre el médico; esto pues esta corriente manifiesta que el “enfermo” está en tal condición que no poder entender su dolencia y menos aún podrá tomar una buena decisión sobre su tratamiento, esta etapa puede ser reversible.

La segunda es la IMPORTANTITIS; acá se comienzan a mostrar los síntomas más floridos de la patología: el “YOYISMO” se manifiesta, el sujeto afectado se considera el centro del universo, hay una coprorragia y coprolalia de anécdotas  personales muchas de ellas inverosímiles.

La última es la de la “INMORTALITIS “conocida como fase terminal, el bronce está no solo en la sangre sino ha  impregnado todo el cuerpo incluido el cerebro, plenos de una anormal belleza neuronal que los reviste de autoridad omnipotente, al hablar con los demás adoptan posturas de semidioses, con poses de “bustos” y “esculturas”; típicamente se convierte en un completo soberano que recibe o se arroga el derecho de gobernar con poderes absolutos; no sigue lineamientos, guías, normas o leyes, ni justicia alguna que no le favorezca; se rige por su propia voluntad híper personalista con franco tinte narcisista, su premisa de actuar al menos en la medicina, es la “medicina basada en experiencia” , ignora la evidencia científica; la  crítica lo descompensa y no le es posible tolerarla, ya que esta lo desnuda y lo expone como un vil mortal.

Esta patología si bien es cierto fue observada y documentada hace más de medio siglo por los doctores cordobeses Narciso Hernández y Feijoo Osorio, me he permitido actualizarla en con algunas características extras. Es de hacer notar que estos grandes eruditos argentinos no esperaban que esta enfermedad seria potencialmente contagiosa, con gran avidez por las  autoridades de gobierno. Esperamos pronto se descubra una vacuna contra la “Broncemia“.  Créditos: video “Broncemia”,  Dr Francisco Occhiuzzi.