Nuestro país vive momentos de transición, donde el papel de los jóvenes toma mayor relevancia para ejercer una ciudadanía responsable. Suele suceder que las personas no logran apreciar la importancia que es invertir y desarrollar el potencial de la juventud, siendo necesario fortalecer su capacidad de liderazgo y de crear ideas para beneficio propio y de sus comunidades.

Opinión

Juventud en acción

Erick Hernández / Coordinador de Voluntariado de TECHO en El Salvador.

lunes 24, mayo 2021 • 12:00 am

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Nuestro país vive momentos de transición, donde el papel de los jóvenes toma mayor relevancia para ejercer una ciudadanía responsable. Suele suceder que las personas no logran apreciar la importancia que es invertir y desarrollar el potencial de la juventud, siendo necesario fortalecer su capacidad de liderazgo y de crear ideas para beneficio propio y de sus comunidades.

Los jóvenes tenemos un gran compromiso de aprovechar las oportunidades que se nos presenten, de manera que sigamos aprendiendo sobre nosotros mismos y la sociedad. Sólo así podremos convertirnos en personas que sean capaces de liderar adecuadamente el camino para un mejor El Salvador, donde se exija el respeto de los derechos humanos, además de ser críticos ante las situaciones problemáticas y buscar proponer soluciones, desde nuestras experiencias y conocimiento.

Como TECHO creemos en el potencial que la juventud tiene para liderar cambios significativos, que permitan superar las problemáticas sociales que tanto nos han afectado durante años. En torno a esto, el 30 de mayo de 2021, iniciamos un proyecto de liderazgo que busca empoderar a 75 jóvenes de tres comunidades en La Libertad y San Salvador, con el objetivo de fortalecer la colaboración y la creación de oportunidades para el desarrollo de sus comunidades. Este proyecto está liderado por jóvenes universitarios, que ponen a disposición su tiempo y capacidades para que otros de una edad muy similar puedan generar un impacto positivo en su entorno, donde se busca fortalecer su identidad y que trabajen en el mejoramiento de los espacios comunitarios.

También buscamos potenciar el liderazgo en cada voluntario y voluntaria, ya que creemos en que las acciones sociales deben ir acompañadas de un componente formativo, donde generemos conciencia y fortalezcamos la capacidad de tomar decisiones. Como sociedad debemos trabajar en que cada persona, desde su niñez, pueda contar con diferentes oportunidades para crecer en nivel académico, pero, también, desarrollarse personalmente y reconocer fortalezas y debilidades, que a su vez le permitan integrarse de mejor manera en equipos de trabajo y generar aportes.

El voluntariado es una actividad que puede brindar muchas oportunidades, mientras permite comprender mejor las problemáticas que son urgentes, también apoya a generar un cambio de mentalidad que puede llevar incluso a redireccionar el interés o metas que algunos puedan tener, pensando en alcanzar su realización personal y al mismo tiempo generar un impacto positivo en la sociedad. Un voluntario pudo haber comenzando por hacer sus horas sociales, pero más allá del porqué decidimos aventurarnos a participar en actividades de voluntariado, es tener la voluntad de vivir la experiencia en su plenitud y atreverse a mirar más allá de nosotros mismos, asimilar el porqué estamos ahí y qué más podemos hacer desde lo que nuestras capacidades y habilidades nos permiten. Al final, en cada una de nuestras actividades desde la Colecta año con año hasta la construcción de viviendas, cada proyecto busca sensibilizar a quienes se suman y que comprendan que la situación de pobreza es algo que se puede superar, pero que para ellos necesitamos reconocer la problemática y que sólo trabajando en conjunto podremos lograrlo.

La juventud debe comprender la importancia que tiene para el futuro de nuestro país, pero reconocer que desde ya pueden ir aportando a crear soluciones o motivar a otras personas a tener más consciencia y tomar acción. No se debe permitir que nos dejen de lado, que nos digan que no podemos opinar o involucrarnos, cuando desde lo que hemos vivido también podemos compartir información relevante, pero también reconocer cuando debemos escuchar y ser empáticos, tratando de comprender los diferentes puntos de vista. Puede que aún tengamos mucho que aprender, pero una vez lo reconozcamos también valoraremos el potencial que tenemos para generar acciones y soluciones concretas que nuestra sociedad necesita. Desde participar en un voluntariado hasta generar proyectos para el beneficio de nuestras comunidades, cada persona puede aportar y mejor si encontramos personas con quienes podamos trabajar en conjunto para tener un mayor impacto.