Todos los acusados fueron absueltos en este proceso. / Jaime López.

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Juez no le cree a testigo y deja libre a 133 acusados de 18 homicidios en la zona sur de San Salvador La Fiscalía afirmó que esperará el fallo por escrito del juez para evaluar si recurre a la apelación ante un tribunal superior

Jaime López

sábado 6, febrero 2021 • 7:00 am

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El Juzgado Especializado de Sentencia "C" absolvió a 133 imputados, algunos pandilleros del barrio 18 y otros colaboradores de una estructura enquistada en las colonias de la zona sur de San Salvador, entre ellas, la Dolores, a la que le atribuyeron el asesinato de 18 personas entre marzo de 2017 y febrero de 2018.

El juzgador fundamentó su fallo en la falta de credibilidad y confianza del imputado testigo con beneficios penales, clave "Sócrates", a cambio de ayudar a la Fiscalía a esclarecer los hechos.

Además, porque Fiscalía no corroboró con otras pruebas, lugares, características de casa donde supuestamente ejecutaban a las personas y los recursos que utilizaban como lazos, bolsas plásticas, sábanas para luego irlas a lanzar a calle Huizúcar y carretera al Aeropuerto.

Los homicidios a los que se refirió el testigo no coincidían en fechas, hora, lugar, características de vestuario de las víctimas entre otros aspectos, tras verificar con las autopsias y actas policiales.

El juez también liberó de culpa a los imputados por el delito de agrupaciones ilícitas y de toda responsabilidad civil.

El testigo que dijo haber participado en varios de los asesinatos, fue el único que delató a 133 acusados, a quienes identificó por sus nombres y apellidos, alias, así como por su descripción física, tatuajes, cicatrices, color de piel, estatura y complexión.


El cabecilla afirmó que la pandilla del barrio 18 tenía bajo control todas las colonias de la zona sur de San Salvador a través de siete puntos estratégicos los cuales eran monitoreados con sujetos armados con pistolas 9 milímetros y fusiles M-16, así como con teléfonos celulares de última generación para detectar la presencia de la Policía Nacional Civil, pandilleros contrarios y personas ajenas a la zona.

El palabrero dijo que estuvo preso de 1999 a 2002, sin precisar el penal y el delito, pero que salió a mediados de 2002; y en 2006 regresó de nuevo a prisión tras ser condenado a diez años, sin decir el delito, excepto que en la cárcel había ascendido al grado de "palabrero" o cabecilla de la pandilla.

El juez quiso corroborar esas declaraciones con información de Centros Penales, sin embargo se quejó que esa institución no fue diligente en brindar con prontitud el informe solicitado, sino que lo entregó hasta este viernes, alegando que la solicitud se les había empapelado en los archivos digitales.

Con el informe de Centros Penales, el juez descubrió inconsistencias en las fechas de ingreso y salida de la cárcel del testigo de Fiscalía.

En dos años que estuvo libre no pude decir que conoció a 180 pandilleros con toda su identificación y características físicas". Juez.

Se sabe que los palabreros conocen muy poco a sus soldados o 'homboy' de su clica; mucho menos de otras, ellos se limitan a dar órdenes, no sabía a quienes entregan la renta o extorsión, cuándo daban las víctimas al igual no supo explicar como se daba el comercio de la droga".  Juez.

Por primera vez, un testigo se refirió a civiles activos que colaboraban en delitos con la pandilla con miras a pertenecer a ella; "Cuando es sabido que las personas que no son pandilleras y que colaboran con estos grupos lo hacen sin ningún interés o porque son obligados", afirmó el juez.

Este día la Fiscalía recibió un duro revés en su acusación con su testigo clave Sócrates, un testigo mentiroso que su dicho no pudo ser corroborado con las autopsias, los levantamientos forenses y las pruebas balísticas; y que hizo que varias personas permanecieran dos años de prisión de forma injusta". Francisco González, defensor. 

Agregó que la Fiscalía debe parar de detener personas solo con el dicho de un delincuente confeso.

Es un fallo apegado a derecho. Hubo suficientes elementos de juicio que no pudieron ser corroborados por la Fiscalía, el testigo es un mentiroso". José Medina, defensor.

Por su parte, Fiscalía afirmó que verificará el contenido de la sentencia por escrita para valorar si proceden con una apelación y determinar los fundamentos ante un tribunal superior.