Los tres indicadores de intensidad que se utilizan indican que la epidemia ha ido progresivamente disminuyendo, observándose durante la última semana epidemiológica (semana epidemiológica numero 33) un descenso del numero reproductivo (Ro) de 1.05 (9 de agosto) a 0.78 (15 de agosto).

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Índice de contagio de covid-19 en el país baja progresivamente El presidente ha dicho que hay una tendencia clara al descenso, pero el Minsal no ha dado datos epidemiológicos.

Dr. Alfonso Rosales, epidemiólogo / Iliana Cornejo

lunes 17, agosto 2020 • 12:06 am

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Los tres indicadores de intensidad que se utilizan indican que la epidemia ha ido progresivamente disminuyendo, observándose durante la última semana epidemiológica (semana epidemiológica numero 33) un descenso del numero reproductivo (Ro) de 1.05 (9 de agosto) a 0.78 (15 de agosto).

El radio de infecciones nuevas diarias y recuperados nuevos diarios ha disminuido de 4.77 (9 de agosto) a 1.55 (15 de agosto); y el porcentaje de casos positivos diarios ha disminuido de 18.27% (9 de agosto) a 11.94% (15 de agosto).

En conclusión, la tendencia de la epidemia por covid-19 en El Salvador muestra, durante la última semana epidemiológica, una franca tendencia a la disminución. Esta tendencia durante este periodo de tiempo nos indica que las medidas actualmente implementadas por el Ministerio de Salud (Minsal) y la población están teniendo el efecto esperado.

La severidad del virus se ha mantenido estable durante la semana 33, con un promedio de 9 fallecimientos por día (máximo 14 fallecimientos y mínimo 7 fallecimientos), igualmente la tasa de letalidad del virus se mantiene alrededor de 2.66 %.

Este dato, aunque limitado por no contar con información complementaria, parece indicar que el sistema hospitalario del país se encuentra en condiciones estable para la absorción de pacientes graves.

Este análisis de la situación de la epidemia de covid-19 En El Salvador, y en base a la información facilitada por el Minsal, indica que la curva epidémica durante la última semana (agosto 9-15), esta con tendencia descendente, lo que nos permite inferir que las medidas de contención impuestas por el gobierno y la colaboración de la sociedad salvadoreña están teniendo un impacto favorable para el aplanamiento de la curva. De continuar esta tendencia, el país podría estar listo para una apertura gradual de su economía.


Para medir la intensidad de la epidemia, que básicamente nos dice que tan fuerte es la transmisión del virus y si las medidas de contención están dando resultados, podemos utilizar varios indicadores. Para este análisis de la situación de la epidemia de COVID1- 19 en nuestro país, utilizamos el índice reproductivo (Rt), el radio entre nuevas infecciones diarias y nuevos recuperados diarios, y el porcentaje de casos positivos diarios.

Cada uno de estos tres indicadores nos permite observar si la transmisión del virus está en aumento, igual, o en disminución.

Esta información permite asesorar a los líderes y tomadores de decisión en aumentar o disminuir las medidas implementadas para aplanar la famosa curva.

La información que he utilizado son los infogramas que reporta a diario el Ministerio de Salud en su página web para el periodo de julio 27 a agosto 15 (20 últimos días).

También se incluye en este análisis, la severidad del agente infeccioso, en este caso el virus SARS-CoV-19. Para ello incluimos en el análisis, el numero de muertos por día y la tasa de letalidad específica para este virus para este periodo de tiempo.

Ayer, el presidente de la República, Nayib Bukele, confirmaba el descenso de los casos por seis días consecutivos, donde los contagios diarios han pasado de ser 400 a 293, hasta anoche.

Hasta el momento, el Gobierno no había revelado el valor del índice de contagios, la última vez que lo dio a conocer fue en julio, cuando se aproximaba la fecha para reabrir la fase II de la economía; ahí los epidemiólogos del Minsal dijeron que el valor estaba en aumento y era de 2.66, por ello, no era recomendable seguir abriendo sectores económicos.

El modelo Sir

 

En 1924, el joven químico William Kermack, estaba en el laboratorio de la universidad de Edimburgo en el Reino Unido, realizando unos experimentos, cuando una explosión le salpicó los ojos con químicos alcalinos. El accidente terminó dejándolo ciego por el resto de su vida. Durante su recuperación y estancia en el hospital, el joven químico y ciego, de inteligencia admirable, comenzó a redefinirse. Después de un tiempo, Kermack siguió con la ciencia, aunque dejando sus experimentos químicos atrás. Su renovado interés se concentró en las matemáticas y su aplicación en las ciencias biológicas. Esto lo lleó a colaborar con el jefe del laboratorio de dicha universidad, un medico inglés nacido en la India, llamado Anderson McKendrick. La pareja de investigadores se concentró en expandir el trabajo de otro médico inglés llamado Ronald Ross, quien había ganado el premio nobel de medicina en 1902, por su trabajo estudiando el comportamiento de la transmisión de la malaria. Kermack y McKendrick desarrollaron un modelo matemático para el estudio de las epidemias. Este modelo SIR, llamado así pues estudia la relación entre susceptibles, infectados y recuperados, es utilizado con algunas modificaciones, hasta hoy para estudiar la transmisión de las enfermedades infecciosas. Es el modelo utilizado para medir y monitorear la intensidad, expansión geográfica, y severidad de la epidemia del covid-19.