Cada 8 de marzo se conmemora el “Día Internacional de la Mujer” y para este  2020 el tema por Naciones Unidas es: “Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres”.  Tema conforme con la nueva campaña multigeneracional de ONU Mujeres, se aprovecha para conmemorar el vigésimo quinto aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, China, que se aprobó en 1995 y que marca y se reconoce como hoja de ruta más progresista para empoderar a las mujeres y niñas en todo el mundo. Este año es considerado decisivo para promover la igualdad en todo el mundo para niñas y mujeres.

Opinión

Igualdad para la mujer en El Salvador

Ricardo Sosa / Criminólogo

lunes 9, marzo 2020 • 12:00 am

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Cada 8 de marzo se conmemora el “Día Internacional de la Mujer” y para este  2020 el tema por Naciones Unidas es: “Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres”.  Tema conforme con la nueva campaña multigeneracional de ONU Mujeres, se aprovecha para conmemorar el vigésimo quinto aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, China, que se aprobó en 1995 y que marca y se reconoce como hoja de ruta más progresista para empoderar a las mujeres y niñas en todo el mundo. Este año es considerado decisivo para promover la igualdad en todo el mundo para niñas y mujeres.

En El Salvador, el tema de la igualdad todavía se encuentra estableciendo bases, no se termina de comprender, no se asimila, y existe mucha confusión en muchos actores de nuestra sociedad. Si no se ha logrado en países desarrollados y que tienen años de estar en este esfuerzo, menos en nuestro país donde puedo considerarlo imperceptible, ya que pasa por un cambio estructural, social, de educación; es decir, transformar una cultura salvadoreña que ha maltratado a sus niñas, adolescentes y mujeres.

La igualdad entre mujeres y hombres es un derecho humano fundamental, pero, además, si en nuestro país logramos avances significativos lograremos mejorar en indicadores de nuestro proceso de pacificación, que permita el desarrollo humano de nuestra nación y que sea sostenible, que traspase generaciones.

La realidad se impone al revisar las cifras oficiales de Fiscalía General de la República (FGR) y Policía Nacional Civil (PNC) en delitos contra niñas, adolescentes y mujeres. En 2019, se presentó un avance significativo en asesinatos de mujeres y feminicidios agravados, en más de una década no se registraba un promedio diario debajo de un digito, cerrando con un promedio de 0.6 mujeres asesinadas diarias en 2019; pero este avance no nos permitió abandonar la lista de los países con mayor tasa de asesinatos de mujeres en América Latina; y que decir de la principal violencia que sufren nuestras niñas, adolescentes y mujeres: la violencia psicológica y luego la física.

Además, hay casos judicializados de violencia económica. Como un ejemplo, durante el 2019 al menos tres denuncias diarias se registraron en sedes de la PGR de expresiones de violencia contra la mujer.  En El Salvador todavía el lugar más peligroso para una mujer es su hogar.

La ruta más básica para avanzar en la igualdad para la mujer pasa, al menos, por lograr garantizar las siguientes áreas: una vida libre de cualquier expresión de violencia reguladas en la LEIV y ley contra la discriminación, en su vida económica, representación y participación política. En gozar plenamente de derechos sociales, en su vida cultural, civil y social en términos generales y específicos. Insisto, no son vacíos o ausencia de leyes, es de una cultura violenta machista, donde el hombre sigue siendo el centro, por lo tanto la violencia contra la mujer y la discriminación debería de contar con una política nacional de igualdad y no violencia contra la mujer, donde el componente de educación en primera infancia y nuevos procesos de masculinidad formen parte fundamental y pilar de la misma.


Esta violencia y discriminación no se soluciona principalmente en eventos, desayunos, foros, hoteles, alfombras, luces led,  y otros, a trabajar en la comunidad con las familias, en la escuela, iglesias, centros de trabajo y con los medios de comunicación.