Los acusados son Josué Rafael Fuentes Ponce y Joel Ernesto Escobar.

El Mundo

ICE dice asesinato perpetrado por adolescentes salvadoreños se pudo evitar

Redacción Internacional DEM

miércoles 22, mayo 2019 • 10:31 pm

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El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) denunció que la falta de cooperación de la policía del condado de Prince George, en Maryland, no permitió evitar que dos adolescentes salvadoreños cometieran el brutal asesinato de la salvadoreña Ariana Fuentes Díaz, de 14 años, cuyo cadáver fue encontrado en un riachuelo en Washington DC el pasado 13 de mayo.

ICE se refiere a los salvadoreños Josué Rafael Fuentes Ponce y Joel Ernesto Escobar, quienes junto a Cynthia Hernández Nucamendi fueron arrestados el de 16 de mayo y acusados del homicidio de Fuentes Díaz luego de localizar el cadáver.

Investigadores consideran que la joven víctima formaba parte también de la MS-13 y había participado con otras cuatro personas en un crimen. Esas otras cuatro personas fueron las que luego la mataron. Uno de sus homicidas aún es prófugo.

Víctima salvadoreña Ariana Fuentes Díaz, de 14 años.

ICE señala que los jóvenes ya habían sido detenidos anteriormente, acusados de delitos graves, incluido el intento de asesinato. Pero fueron liberados por la policía de Prince George pese a la petición de las autoridades migratorias de mantenerlos bajo custodia hasta poder ser deportados.

ICE señala que Fuentes Ponce y Escobar fueron arrestados el 11 de mayo de 2018 por la policía del condado, acusados de intento de robo y asesinato y de participar en actividades de pandillas criminales. La agencia intentó tener su custodia para deportarlos pero fueron puestos en libertad antes.


“Se les dio la oportunidad de robar una vida”, lamentó la directora regional de ICE, Diane Witte en la página de la agencia estadounidense.

En el mismo documento las autoridades migratorias señalan que Josué Rafael Fuentes Ponce, de 16 años y de origen salvadoreño, llegó a Estados Unidos el 23 de diciembre de 2015 con su familia en Texas,, y fue puesto en libertad a la espera de la resolución de su petición de asilo. El 16 de marzo de 2017, un juez migratorio ordenó su deportación tras no presentarse ante la corte.

Joel Ernesto Escobar, de 17 años y también salvadoreño, cruzó la frontera el 23 de agosto de 2016, cuando era menor de edad y en solitario, cerca de McAllen (Texas). Fue entregado a un familiar en Washington DC para que se hiciera cargo de él hasta resolver su solicitud de asilo, según ICE.

Fuentes del condado de Prince George aseguraron a la cadena Telemundo que los jóvenes no estaban en la cárcel del condado cuando fueron liberados, motivo por el cuál no pudieron notificar a ICE, según informa la emisora WTOP.

Una vez en libertad, en circunstancias sobre las que no se ha informado, presuntamente volvieron a delinquir.