Una alfombra roja no recibió a Harvey Weinstein ayer cuando se entregó a la policía. Tampoco estuvo rodeado de estrellas y glamour como en los tiempos en los que era un dios en Hollywood y usaba su poder para presuntamente intimidar y abusar sexualmente de mujeres.

Escena

Harvey Weinstein se entregó a la justicia y salió de la fiscalía esposado y sonriente

AFP

sábado 26, mayo 2018 • 12:00 am

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Una alfombra roja no recibió a Harvey Weinstein ayer cuando se entregó a la policía. Tampoco estuvo rodeado de estrellas y glamour como en los tiempos en los que era un dios en Hollywood y usaba su poder para presuntamente intimidar y abusar sexualmente de mujeres.

Hasta hace ocho meses Weinstein, de 66 años y quien quedó en libertad tras pagar una fianza de un millón de dólares, tuvo durante décadas el poder de construir o destruir carreras en la industria del entretenimiento, y se aseguraba de que sus víctimas lo supieran.

Esa amenaza constante mantuvo por años en silencio a cientos de actrices que desde octubre pasado comenzaron a contar espeluznantes historias.

Rosanna Arquette, Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie y Léa Seydoux dijeron haber sido objeto de acoso. Asia Argento, Lucia Evans, Rose McGowan y Paz de la Huerta lo acusan de violación, mientras que Mira Sorvino y Ashley Judd aseguran que acabó con sus carreras por no acceder a sus insinuaciones.

 

Justicia estadounidense


Con el procesamiento del poderoso productor cinematográfico Harvey Weinstein, la justicia parece confirmar que nadie escapa a la ley en Estados Unidos, pero su riqueza y celebridad, en particular en los casos sexuales, permiten en general que el acusado salga mejor parado.

Esta ambivalencia se verifica en el caso de Weinstein, procesado ayer viernes por violación y agresión sexual, pero dejado en libertad contra el pago de una fianza a la altura de sus cuantiosos recursos.

Su fortuna le permite contratar a Benjamin Brafman, un prominente miembro de la asociación de abogados de Nueva York, quien cuenta entre sus defendidos a Michael Jackson y Dominique Strauss-Kahn, exdirector gerente del FMI.

Esas dos personalidades, acusadas de agresiones sexuales, jamás fueron penalmente condenadas, saldando sus procedimientos civiles con acuerdos financieros.