Frente al actual contexto en el que la economía mundial experimentará su mayor caída desde la Segunda Guerra Mundial, es lógico pensar cómo está impactando esta situación a los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), donde se estima que la reducción del promedio del PIB será de 7.3%; según proyecciones de la CEPAL, habrán incrementos del índice de Gini de entre el 1.0% y el 8.0% para los países de nuestra región y un incremento promedio de 4.3% de la proporción de la población en situación de pobreza respecto al 2019.

Opinión

Hacia la reconstrucción social de Centroamérica sin dejar a nadie atrás

Dr. Alfredo Suárez / Secretario General de la Secretaría de la Integración Social Centroamérica, SISCA.

viernes 30, octubre 2020 • 12:00 am

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Frente al actual contexto en el que la economía mundial experimentará su mayor caída desde la Segunda Guerra Mundial, es lógico pensar cómo está impactando esta situación a los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), donde se estima que la reducción del promedio del PIB será de 7.3%; según proyecciones de la CEPAL, habrán incrementos del índice de Gini de entre el 1.0% y el 8.0% para los países de nuestra región y un incremento promedio de 4.3% de la proporción de la población en situación de pobreza respecto al 2019.

Hay una preocupación latente unida a un compromiso global ¿cómo cumplir con las 17 metas de la Agenda 2030? Estamos a 10 años del plazo y los retos son cada vez mayores y pronunciados, los efectos negativos de la pandemia han puesto en riesgo su consecución, evidenciando las desigualdades en los países del mundo y las brechas sociales históricas en la región.

Necesitamos redoblar los esfuerzos y replantear los diferentes programas sociales para atender las necesidades de la población más pobre y vulnerable, que actualmente se enfrenta a una mayor pérdida de medios de vida, baja disponibilidad de ingresos, vulnerabilidad en salud y educación, y no menos importante, una mayor inseguridad alimentaria y desnutrición; tanto en la fase inmediata de la respuesta, así como en el mediano plazo, para prevenir o generar un menor impacto negativo a raíz de la crisis.

Las potencialidades del espacio de integración regional han sido una apuesta segura para avanzar de forma articulada y coordinada en la formulación del Plan de Recuperación, Reconstrucción Social y Resiliencia, un instrumento que permitirá mitigar los efectos de la pandemia y configurar sociedades más resilientes, socialmente más justas y ambientalmente más sostenibles.

Este Plan se enfoca en tres ejes: protección social; empleabilidad y el empleo; así como asentamientos informales y desarrollo urbano sostenible. Nace en el marco del SICA, particularmente en el seno del Consejo de la Integración Social Centroamericano (CIS), respaldado por los Consejos de Ministras y Ministros de Trabajo, de Vivienda y Asentamientos Humanos de Centroamérica y República Dominicana; además, es apoyado por el Programa de la Unión Europea para la Cohesión Social de América Latina -EUROsociAL+ y cuenta con la asesoría de FAO Mesoamérica, OIT y ONU Hábitat.

La pandemia dejó al descubierto que la integración social es un eje articulador de desarrollo humano para cambiar el rostro de la pobreza, por un rostro de progreso sin dejar a nadie atrás; y al margen del esfuerzo que cada uno de nuestros países llevará a cabo de cara a la reconstrucción del tejido social, la nueva realidad que vivimos renueva las aspiraciones de la integración social de construir una Centroamérica y República Dominicana con mayor inclusión, equidad y bienestar.