El Gobierno central rechazó la decisión de la Asamblea Legislativa de interpelar este 21 de agosto a las 9:00 de la mañana al ministro de la Defensa Nacional, Francis Merino Monroy, por haber militarizado el Salón Azul el 9 de febrero pasado. La decisión fue tomada por 50 diputados.

Política

Gobierno fustiga a la Asamblea por la interpelación del ministro de Defensa El pleno de la Asamblea programó la interpelación ayer con 50 votos de Arena, FMLN, 2 del PDC y el no partidario. La pandemia impidió que la jornada se desarrollara el 21 de marzo.

Gerson Chávez

jueves 30, julio 2020 • 12:03 am

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El Gobierno central rechazó la decisión de la Asamblea Legislativa de interpelar este 21 de agosto a las 9:00 de la mañana al ministro de la Defensa Nacional, Francis Merino Monroy, por haber militarizado el Salón Azul el 9 de febrero pasado. La decisión fue tomada por 50 diputados.

Entre las preguntas que los diputados harán ese día al funcionario serán: ¿ya consideró solicitar su baja?, ¿cuál fue la base legal de la operación militar?, ¿por quién fue expedida y supervisada la orden de operación militar?, ¿cuál fue la cadena de mando de la operación militar?

El 9 de febrero pasado, un grupo de soldados y policías élites armados irrumpieron en el Salón Azul con el presidente de la República, Nayib Bukele, quien se sentó en la silla del presidente de la Asamblea Legislativa, Mario Ponce, y convocó a una plenaria para la aprobación de un préstamo.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Pablo Ánliker, les advirtió a los diputados: “Que les quede claro se meten con Merino Monroy y se meten con todos nosotros. El pueblo no va permitir que se metan con nuestros héroes”.

Ánliker fue citado este lunes a la Comisión de Hacienda para que explicara por qué utilizó $23 millones de salarios de los empleados y otras asignaciones presupuestarias para comprar granos básicos,  sin embargo, no asistió tras argumentar que fue nexo epidemiológico de covid-19 y esperaba su resultado.

Para la comisionada de operaciones de gabinete de Gobierno, Carolina Recinos, la interpelación es una decisión “absurda y electorera” y un intento de  “desenfocar los esfuerzos del Presidente”.


El secretario privado de la Presidencia de la República, Ernesto Castro, dijo que “los diputados” no tienen “solvencia moral” para interpelar al ministro de la Defensa, pero aún así “quieren poner en cuestión el trabajo de un gran funcionario, que se ha entregado al pueblo”.

El ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, valoró que la interpelación es un “montaje para tratar de “desprestigiar” al Gobierno.

“Nada anormal”

Sobre los hechos ocurridos el 9 de febrero en la Asamblea Legislativa, el fiscal general de la República, Raúl Melara, respondió que han visto una “acción de parte de Fuerza Armada, de parte de Policía”, pero que hasta este miércoles “todas las personas que han llegado a declarar han dicho que no vieron nada anormal”, consultado al respecto en Frente a Frente de Telecorporación Salvadoreña (Tcs).

Melara dijo que el entonces jefe de seguridad de la Asamblea Legislativa les dijo que “él había coordinado todo”.

El jefe de seguridad era César Reyes Dheming, quien falleció por covid-19. Luego del 9 de febrero, Reyes Dheming no quiso hablar con Diario El Mundo sobre el hecho. La Asamblea tampoco entregó un informe oficial solicitado por ley de acceso a la información pública.

El fiscal general, sin embargo, aseguró que continúan investigando y haciendo diligencias sobre los hechos, pero advirtió que deben “estar claros que no todo lo que creamos o querramos que sea delito reúna los elementos para serlo”, porque no quieren perder los casos en tribunales.

La diputada Margarita Escobar, de Arena, sin embargo, sostuvo que lo ocurrido el 9-F “no ha quedado en el olvido” y que no fue normal.

El 10 de febrero, el diputado Reynaldo López Cardoza relató su versión a Diario El Mundo. “La Fuerza Armada ingresó porque ya la Policía tenía el control”, dijo. “Director, si abrimos el Salón Azul no queremos presencia ni de un policía ni de un militar adentro. ‘No’, me dijo, ‘se lo prometo que no’, sorpresa de nosotros”.