El parque vehicular de El Salvador supera los más de 1.3 millones de vehículos de todo tipo que a diario consumen millones de dólares en combustibles y que día a día contribuyen a la contaminación del aire. Cada vez se suman más vehículos que circulan en las ya permanentemente congestionadas vías del país, especialmente en las grandes ciudades y en los acceso y salidas de las grandes concentraciones urbanísticas las cuales han proliferado por todos lados sin una visión o planificación futurista.

Opinión

Gestores de tránsito con más facultades

Jaime Ulises Marinero / Periodista @ulisesmarinero

miércoles 19, mayo 2021 • 12:00 am

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El parque vehicular de El Salvador supera los más de 1.3 millones de vehículos de todo tipo que a diario consumen millones de dólares en combustibles y que día a día contribuyen a la contaminación del aire. Cada vez se suman más vehículos que circulan en las ya permanentemente congestionadas vías del país, especialmente en las grandes ciudades y en los acceso y salidas de las grandes concentraciones urbanísticas las cuales han proliferado por todos lados sin una visión o planificación futurista.

En octubre de 1995, cuando el parque vehicular en El Salvador era inferior al medio millón de vehículos, seemitió la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial con la finalidad de establecer el marco legal en cuanto a al régimen administrativo del transporte, tránsito y seguridad vial, tránsito y circulación vehicular, transporte de pasajeros (individual y colectivo). Dicha ley también pretende regular los estacionamientos, terminales de servicio colectivo y de carga y otros aspectos propios del transporte terrestre, tránsito y seguridad vial.}

Dicha ley originalmente no contemplaba la existencia de gestores de tránsito o tráfico, los cuales son de reciente creación y cuya labor es excesivamente limitada, pues su única función es ayudar a agilizar el flujo vehicular en vías congestionadas, especialmente en horas picos, las cuales suelen ser desde las 5:00 de la mañana hasta las 8:00 de la noche.  Precisamente me llama escribir sobre la labor de los gestores de tránsito, porque me parece que es demasiada limitada. La actual Asamblea Legislativa debe reformar la ley para autorizar a estos gestores a efecto de que tengan potestad para imponer multas o sanciones a aquellos conductores que irrespetan la ley de tránsito y que abusan de las falencias del sistema.

Desde luego a los gestores, adscritos al Viceministerio de Transporte, hay que capacitarlos a profundidad en materia de tránsito y seguridad vial (¿Y por qué no? hasta en primeros auxilios pues suelen estar más cerca de donde ocurren los accidentes).

Los agentes de tránsito de la Policía Nacional Civil son insuficientes para dar cobertura a escala nacional y da la sensación que funcionan mejor en los retenes o controles en carreteras abiertas que en las grandes ciudades, donde los gestores de tráfico, especializados en su función de agilizar el tráfico, hacen un mejor papel. Basta con recorrer en horas pico el bulevar del Ejército, la avenida Constitución, la alameda Manuel Enrique Araujo, el bulevar Venezuela, la 49 avenida Sur, la calle Cuscatlán, la avenida España, el bulevar Los Próceres, el bulevar Los Héroes o cualquier arteria capitalina o de ciudades del interior del país para darnos cuenta del valioso rol de los gestores, que bajo la lluvia o el inclemente sol, ordenan y agilizan el tráfico.

A los gestores les corresponde asimilar la intolerancia de muchos conductores irrespetuosos que a veces quedan estacionados a media calle, que obstruyen cruces viales, que se suben a las aceras, que irrespetan su presencia o el funcionamiento de los semáforos.  Incluso se han dado feos episodios en los que son arrollados, golpeados, ultrajados, agredidos y hasta amenazados. Especialmente los conductores de buses y microbuses y alguno que otro conductor particular se aprovechan de que los gestores no tienen facultades para imponer esquelas u otros tipos de sanciones, para irrespetarlos.


Algunas mujeres que trabajan como gestores de tránsito hasta son acosadas por conductores y toda suerte de pasajeros. Hace una tres semanas, presencié cuando en el Redondel del Reloj de Flores, cerca del mercado La Tiendona, un conductor sacó su mano y pasó tocando indecorosamente a la gestora, que sorprendida no supo qué hacer. Creo que con la facultad de imponer sanciones se hubiese coordinado la forma de imponerle una sanción y por supuesto hasta procedía una demanda legal por agresiones sexuales.  Si los gestores de tránsito tuviesen la potestad de poner esquelas, con seguridad habría menos congestionamientos porque los principales infractores (buseros y microbuseros) pensaría n dos veces antes de desobedecer una indicación de ellos o de obstruir el tráfico.

Hay conductores tan irresponsables, sobre todo del transporte de pasajeros, que se estacionan donde les da la gana, que suben y bajan a los usuarios en paradas o altos no autorizados, que circulan con puertas abiertas, con música estridente a todo volumen, que se pasan altos a su antojo, que conducen en sentido contrario sin importarles si con ello provocan congestionamientos. Producen accidentes y huyen y cuando se quedan luego no se hacen responsables.

Señores diputados, faculten a los agentes de tránsito para que con base a la ley apliquen multas o sanciones a los conductores irresponsables… Eso ayudará mucho.