Ministro de la Defensa, René Merino Monroy, acompañado de oficiales. Fotografías: Óscar Machón.

Política

Finaliza interpelación a ministro con denuncias, quejas y preocupación de diputados

Yolanda Magaña

viernes 21, agosto 2020 • 11:00 pm

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La interpelación contra el ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy, finalizó este viernes a las 9:34 p.m., con denuncias, quejas y la preocupación de la mayoría de diputados de la falta de compromiso de no repetir los actos ocurridos el 9 de febrero de 2020 en la Asamblea Legislativa. La jornada inició a las 9:15 a.m.

Durante su interpelación el ministro Merino Monroy reiteró ante las preguntas de los diputados que no fue una operación militar lo ocurrido ese día, sino que dieron seguridad al presidente de la República, Nayib Bukele, y que esta seguridad es responsabilidad del Estado Mayor Presidencial. El militar dijo que no recibió orden de "nadie" y que llegó a la Asamblea Legislativa a supervisar si se estaba haciendo lo correcto.

Mientras, los diputados los confrontaron con la entrevista al Presidente publicadas de El País de España y en la entrevista con Residente, a quien aseguró que lo ocurrido había sido una "forma de presión", así como hicieron referencia a tuits del ministro de Defensa en donde declaraba: "Estamos esperando órdenes de nuestro Comandante General, @nayibbukele, y estamos dispuestos a defender nuestra patria aún a costa de nuestra vida”.


Los diputados de Arena, FMLN y PDC concluyeron que hubo mentiras o falta de respuestas. "Lo admiro realmente, ante cualquier pregunta, la misma respuesta. Usted ha marcado la historia, señor ministro", le dijo Karina Sosa, del FMLN.

Así, sin haber culminado las repreguntas de la tercera de 17 preguntas, los legisladores decidieron concluir.

–Concluye–
Fue el diputado René Portillo Cuadra, de Arena, quien pidió que se diera por terminada la interpelación contra Merino Monroy, anunciando que diría algo que ni su propia fracción conocía.

Dirigiéndose al ministro, el diputado de Arena expresó:

"Lo que voy a decir lo sabe mi familia y lo saben los tres embajadores a quienes les llamé el 9 de febrero. Esto que voy a decir nunca lo había dicho. Mi casa fue militarizada el sábado 8 de febrero casi desde las cero horas. Es una situación complicada, mis hijos, mi esposa, es una situación que no queremos volver a vivir con mi familia y estoy seguro que usted no dio esa orden".

El legislador de derecha dijo sentirse motivado a hacer la denuncia por las declaraciones del diputado Numan Salgado, quien había asegurado que "la Fiscalía dijo que realizó su investigación y no encontró elementos" y que hoy la Asamblea Legislativa "se la quiere dar de Fiscalía" sin suficientes pruebas.

"Es un momento difícil que no queremos volver a vivir. Te equivocás, Numan, si creés que estas son cosas del pasado, porque mi casa fue sitiada", le dijo.

https://twitter.com/Villabull/status/1297056145551622145?s=20

Rolando Castro, ministro de Trabajo, Conan Castro, secretario jurídico, Mario Durán, ministro de Gobernación, estuvieron presentes en la interpelación.

La diputada Cristina Cornejo (FMLN) respaldó la petición de Portillo de finalizar la interpelación convencida que se "confirmó una ruptura democrática el 9 de febrero". La legisladora aseguró que aún esperan los resultados de la investigación de la Fiscalía General de la República de las denuncias que hicieron varios legisladores y manifestó preocupación porque no hay intención de no repetir los hechos acaecidos el 9F.

Por su parte, luego de escuchar las respuestas del ministro, el diputado Rodolfo Parker (PDC) concluyó que el 9 de febrero "nunca existió un enemigo, una amenaza", sino "una operación fuera de la ley, una irrupción a la Asamblea Legislativa, violando la independencia de poderes y con un propósito final de destituir a los diputados". "Nadie había desnaturalizado a la Fuerza Armada", advirtió.

–Dictadura–

Sin embargo, el diputado y coronel Antonio Almendáriz, del PCN, reaccionó a los comentarios de sus colegas sobre los años de dictadura y sostuvo que la energía eléctrica "es del tiempo de la dictadura". Añadió: "si no hubiera sido por nosotros hubiera sido democracia de un partido único".

"Es cierto, no voy a negar, hay libertad de expresión, para poder decir todo, lo mal que han administrado este país, todo lo que han hecho y otras cosas que no voy a decir y pueden ser más ofensivas", exclamó, en referencia a gobiernos antecesores a Bukele.

–Quejas y felicitaciones al ministro–

El jefe de fracción de Gana, Guadalupe Vásquez, felicitó al ministro de la Defensa por no haber perdido la cordura. "Así es la democracia, como grupo parlamentario admiramos a ustedes cuatro uniformados que no han perdido la cordura a pesar de los ataques que han recibido personal", dijo. Luego, los felicitó por haber modernizado la Fuerza Armada.

Vásquez dijo que lo ha decepcionado el general Mauricio Vargas. "La Fuerza Armada tiene que evolucionar", añadió.

Gana y el CD lamentaron que no se le permitió hablar a la diputada Milena Mayorga, de Arena, ya que la palabra era cedida a través del jefe de cada grupo parlamentario. Mayorga fue electa como diputada de Arena y es afín al gobierno de Bukele.

Juan José Martel (CD) consideró que negarle la participación a algunos diputados vuelve ilegítimo el proceso de interpelación.

"He pedido la palabra desde que inició. Solamente a mí me la han negado a los colegas que estamos de acuerdo en que esto no se debería estar dando porque hay prioridades para el país como es que las Fuerzas Armadas estén en el territorio dando los paquetes alimenticios y en el Plan de Control Territorial", dijo Mayorga en un video colgado en Twitter.

A la salida del ministro, Mayorga caminó para encontrarlo y aplaudirle, junto a los diputados de Gana.

El jefe de fracción de Gana instó a parar la interpelación y unirse por la democracia: "Creemos que es importante que ya debemos parar esto y que nos unamos como hermanos a defender la democracia, a defender el país que queremos y a una institución que ha demostrado la valentía". Al final, 68 diputados votaron a favor de terminar con la interpelación.

Al final, funcionarios del gabinete de Bukele se despidieron la jornada de 12 horas con una selfie.

El 9 de febrero el presidente de la República ingresó junto a tropas militares y policías al recinto legislativo. El presidente Nayib Bukele se sentó al frente del pleno, en el lugar del presidente legislativo, tocó el gong para dar inicio a una sesión plenaria convocada por él.

De acuerdo al diputado encargado de seguridad, Reynaldo López Cardoza, el ministro de la Defensa le dijo ese día: "Abramos, orden que abramos". López Cardoza reiteró el jueves el contenido de la entrevista realizada el 10 de febrero por Diario El Mundo aunque no quiso ahondar más: objetó la interpelación porque sostiene hay temas de mayor importancia.

Sin embargo, Gana sostuvo que ese día hubo autorización para que los militares ingresaran la Asamblea Legislativa. En el pleno, Guillermo Gallegos se responsabilizó de ello. "No se ha derribado ninguna puerta. Yo no me sentí tan seguro como ese día el 9 de febrero, es injusto que se esté llevando a cabo esta interpelación. Lo que se le debería estar dando en esta Asamblea es un reconocimiento", dijo el diputado Santos Adelmo Rivas, de Gana.

Según el director del Departamento de Estudios Políticos de Fusades, Luis Rodríguez, el tema importante del 9-F no es si la Fuerza Armada ingresó o no con autorización.

Lo importante, analiza, es la instrumentalización política que el presidente Nayib Bukele hizo de la Fuerza Armada militarizando la Asamblea.

"Con permiso o sin permiso, la Constitución no establece la posibilidad de que la Fuerza Armada ingrese a la Asamblea Legislativa en una situación anormal como la que estábamos viviendo ese día donde el Presidente, ya lo dije, usurpó funciones del Legislativo", dijo en una entrevista a El Mundo.

El 10 de febrero, la Sala ordenó al Consejo de Ministros el cese de los efectos de la convocatoria del Presidente para que la  Asamblea Legislativa sesionara extraordinariamente a fin de aprobar el préstamo para el Plan Control Territorial y ordenó al Presidente "que se abstenga de  hacer uso de la Fuerza Armada contrario a los fines constitucionalmente establecidos y de poner en riesgo l forma de gobierno republicano, democrático y representativo, el sistema político pluralista y de manera particular la separación de poderes".

También ordenó al ministro de Defensa y al director de la Policía Nacional Civil "que no ejerzan funciones y actividades distintas a las que constitucional y legalmente están obligados".