familias-caluco La PNC ha prometido seguir en el lugar por tiempo indefinido./ ÓSCAR MACHÓN

Nacionales

Familias retornan a El Castaño tras cese de amenazas

Enrique García

miércoles 5, octubre 2016 • 12:02 am

Compartir

Familias del cantón El Castaño, de Caluco, en Sonsonate, iniciaron ayer el retorno a sus hogares tras 19 días de haberlos abandonado por amenazas de las pandillas.

“Aquí los esperamos con los brazos abiertos”, externó  la maestra de la escuela cuando  padres de familia y sus hijos bajaban del camión, protegidos por policías.

Ayer, la maestra celebró la asistencia de 50 alumnos, la más alta de los últimos días, en comparación con los tres estudiantes que atendía durante el éxodo de los lugareños.

En esos días críticos, los animales domésticos, perros y aves de corral, padecieron hambre; fueron los policías quienes les daban alimentos y  en algunas ocasiones fue la comuna que les llevaba comida.

Según los registros, hasta ayer sumaban 15 familias, las que decidieron regresar a sus casas, tras permanecer en el albergue municipal -el primero por violencia, después de los acuerdos de paz- y en casas de amigos.

“No hay como estar en su casa”, expresó un anciano de 87 años, quien junto a sus hijos aseaban la casa de habitación que abandonaron en El Castaño por temor a las represalias, el pasado 15 de septiembre.


Denunció que los pandilleros armados le habían impuesto una cuota de $20 semanales. “Esperamos que capturen a los que faltan, dijo en referencia a los criminales “El Blindado”, “El Enano”, “El Yegua” y  “el Comalapa”.

Según el subdirector de la PNC, Baldemar Flores Murillo, esos pandilleros no se encuentran en ese cantón. “Hemos pateado la zona y no los encontramos, creemos que han emigrado a la zona urbana”, externó.

El jefe policial prometió a los lugareños que las unidades policiales y militares, permanecerían por tiempo indefinido hasta capturar a los delincuentes responsables de las amenazas.

Por su parte, la jefa edilicia de Caluco, Blanca Lidia Orellana, confirmó que mañana retornarán a ese lugar los últimos grupos de familias que se encuentran en el refugio.

Orellana había anticipado que el refugio solamente funcionaría durante un mes, luego tendría que desmontarlo. Afortunadamente hubo gente altruista y organizaciones no gubernamentales que le ayudaban con la alimentación y asistencia médica, expresó.

19 Días

se prolongó el éxodo de más de 25 familias.

15 Grupos

familiares decidieron regresar a sus casas.