Ayer, las familias del mesón Apolo, en el Centro Histórico pidieron aliementos, aunque sea para unos días. / Diego García

Nacionales

Familias reciben víveres para una semana en Soyapango

Saraí Alas

viernes 15, mayo 2020 • 12:00 am

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Unas 350 familias de las comunidades de Panamá I y II y Regalo de Dios, del cantón El Limón del municipio de Soyapango, recibieron víveres del Gobierno para enfrentar por una semana más la cuarentena obligatoria que busca contener la pandemia de COVID-19.

El representante del Comité Juvenil de las tres comunidades, Elías Cruz, indicó que los funcionarios del Gobierno les entregaron alimentos y fardos de botellas de agua a las 350 familias de esas colonias que ya no tenían recursos económicos para finalizar la cuarentena.

“La bolsa de alimentos que nos entregaron gracias a Dios, es de frijoles, arroz, azúcar, pastas, harina maseca, aceite y también nos dieron agua (…) el margen de tiempo de duración de la bolsa es para una semana por lo menos, hay familias numerosas que tal vez les dure menos, pero estamos agradecidos”, aseveró Cruz.

Según el representante del comité juvenil de las tres comunidades de Soyapango, los habitantes iban a colocar banderas blancas a las afueras de sus viviendas debido a que estaban desesperados porque se habían quedado sin alimentos.

La mayoría de personas que viven en las referidas colonias laboran como vendedores ambulantes y comercializando ropa usada, realizando trabajos de albañilería, construcción y haciendo labores de limpieza en centros comerciales que fueron cerrados.

El mediodía de ayer la ministra de Vivienda, Michelle Sol, el presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Frederick Benítez y Subdirector de Tejido Social, Dennis Salinas, llevaron alimentos y agua embotellada.


Sin embargo, otras 14 familias que viven en el Mesón Apolo, ubicado en el Centro Histórico de San Salvador solicitaron que les entregaran alimentos. Armando García asegura que ya no tenían provisiones para dar a sus hijos y la mayoría de personas que residen en el lugar, son comerciantes y viven de lo que ganan día a día. “No estamos pidiendo gran cosa solamente para subsistir un par de días, no estamos pidiendo dinero sino comida”, acotó García. Según el lugareño de alquiler deben pagar $150 y adeudan dos meses.