Los trabajos en búsqueda de los restos de dos estudiantes enterrados en la facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador, en la década de los 80 se encuentran detenidos, según la familia de una de las víctimas, que pide justicia y que la investigación continúe.

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Familia de estudiante enterrado en la UES pide seguir con investigación La búsqueda de las osamentas inició el 16 de enero del 2020, pero se suspendió debido a la emergencia del covid.

Jaqueline Villeda

lunes 11, octubre 2021 • 4:30 am

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Los trabajos en búsqueda de los restos de dos estudiantes enterrados en la facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador, en la década de los 80 se encuentran detenidos, según la familia de una de las víctimas, que pide justicia y que la investigación continúe.

Sofía Briones, miembro de la Comisión Especial de Memoria Histórica UES, indicó que en los hallazgos encontrados, en los primeros meses de excavación en el 2020, antes de la pandemia, se detectaron espacios donde se presume estuvieron los ataúdes.

“Sí se encontraron algunos clavos, algunas piezas de metal antiguas que fortalecen la tesis de que ahí fueron colocados los ataúdes con los cuerpos de Raúl Hernández y Carlos Arias. La hermana de Raúl Hernández, Olga, estuvo muy colaboradora con la Fiscalía indicándoles lugares. La universidad también ha colaborado con la Fiscalía entregando la información que acreditaban que ambos eran estudiantes de la Universidad de El Salvador, al momento que fueran asesinados”, explicó Briones.

Raúl Hernández, de pseudónimo comandante Marcos, y Carlos Arias, fueron estudiantes de la facultad de Medicina de la UES; Raúl era dirigente del movimiento político Frente Universitario Salvador Allende (Fuersa) y fue asesinado el 6 de marzo de 1980 y enterrado el día de su cumpleaños el 10 de marzo en la plaza de su facultad.

Briones señaló que el criminalista, Israel Ticas, quería seguir excavando en otro sitio donde presumían podía encontrarse algunos otros indicios o incluso los cuerpos; sin embargo, aseguró que en mayo del 2021, la fiscalía les notificó la suspensión de la excavación.

La secretaria de la comisión indicó que la fiscalía solicitó al juzgado Décimo Primero de Paz de San Salvador la suspensión, porque argumentaron que ya estaba “suficientemente depurado los procesos”, pero según Briones la universidad es de la idea que se debe continuar y concluir el proceso.

La familia de Raúl Hernández, quien fue la que interpuso la denuncia en el 2019 para el inicio de las excavaciones, coincidió con la información sobre suspender las excavaciones, decisión de la cual no obtuvieron un documento legal.

Nos gustaría seguir en el camino hacia la justicia de cualquier forma, sea una investigación completa, sea un seguimiento de la exhumación”. Daniel Alvarenga, sobrino de Raúl Hernández

Fiscalía niega suspensión.

Ante esta información, Diario El Mundo preguntó a la Fiscalía en qué estado se encontraban las investigaciones del caso, y la institución afirmó que no están suspendidas, ni cerradas, ni archivadas, sino detenidas, porque al no hallar los cuerpos, solicitaron un listado de personas que trabajaban en la facultad de Medicina que pudiesen ser testigos y al momento, la UES no ha respondido.

Previo a que este medio solicitara información a Fiscalía, Briones señaló que tienen la tesis, como comisión, que las osamentas fueron retiradas en torno a la ocupación militar, sucedida tres meses después del entierro de ambos estudiantes, en junio de 1980.

Briones recordó la existencia de “La política para la persecución penal de crímenes de guerra y lesa humanidad”, impulsada por Fiscalía, donde se señala cómo se debe proceder ante este tipo de casos.

Entró mi hermano y después entró otro carro fúnebre… no sabía quién era hasta que estaba ahí, era un amigo de él”. Olga Hernández, hermana de Raúl Hernández

En el artículo 11, la política plantea la “Línea estratégica 3. La investigación fiscal”, donde se señala en las características de la investigación que “el Estado debe, en un plazo razonable, iniciar, impulsar, reabrir, dirigir, continuar y concluir, según corresponda, con la mayor diligencia las investigaciones y procesos pertinentes en un plazo razonable, con el fin de establecer toda la verdad de los hechos y determinar las responsabilidades penales que pudieran existir, y remover todos los obstáculos de facto”.

La secretaria explicó que la exhumación forma parte de un proceso de investigación que la fiscalía tiene que llevar a raíz de la denuncia presentada por la hermana, y de cumplirse la tesis que las osamentas fueron extraídas, se incorpora un nuevo proceso que debe ser investigado, ya no solo el asesinato sino la extracción de los cuerpos.

“Se presume también que la cadena de mando que estaba responsable del campus universitario aún sigue con vida, esos datos son importantes para la confirmación o descartar esta hipótesis de la Fiscalía en su proceso de investigación”, agregó Briones.

Trascendental.

La experta resaltó que no existen registros de que se efectuara otro entierro en el campus de la UES, además de los de Raúl y Carlos, siendo un hecho trascendental, pues en la historia reciente de América Latina “no hay otro campus universitario donde se registre un enterramiento y una posible extracción de osamentas en el contexto de una dictadura o de un conflicto armado”.

La comisión desconoce si existen otro casos y que para esto es indispensable la colaboración de la ciudadanía, pues durante las ocupaciones de 1980 y de 1989 se perdió “bastante documentación”, y cuando la UES fue recuperada se encontró con archivos quemados, libros de las bibliotecas dañados, e instrumental de laboratorios extraídos o dañados.

Según relata Olga Hernández, Carlos fue quien realizó los preparativos del entierro para Raúl. Sin embargo, Carlos murió atropellado tras una persecución entre el sábado 8 y domingo 9 de marzo de 1980.

Las exhumaciones fueron suspendidas en mayo de este año, eso lo notificó la Fiscalía de la suspensión de las exhumaciones". Sofía Briones, comisión especial de memoria histórica de la UES.

Uno de los hombres clave en el día del asesinato del comandante Marcos es el actual vicepresidente, Felix Ulloa, quien aún en su libro “Historias y Memorias” él estuvo ese día con Raúl Hernández en Santa Ana, de hecho lo esperaba en el casco urbano de esa ciudad para regresar juntos a San Salvador, luego de una reunión en las instanaciones de la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (Fenastras).

Ulloa narra en sus memorias que a las 12:25 de la tarde salió de la catedral de Santa Ana rumbo al local de Fenastras, mientras se conducía en su vehículo, en menos de tres minutos y a una cuadra de llegar, señala que “unos hombres armados cerraban el paso en esa calle”, en su libro explica que visualizó dos pick ups que se movilizaron rápidamente recogiendo también a los que bloquean el paso en la calle, “no me cupo la menor duda, venían del local de FENASTRAS”, remarcó.

“Una señora que pasó a mi lado con sollozos contenidos me dijo, se los llevaron los escuadrones de la muerte, a esos ya no los volveremos a ver, pobres muchachos”, agregó Ulloa.

No obstante, la familia desconoce si las investigaciones han solicitado la colaboración del vicepresidente en el caso, principalmente porque consideran que fue un hecho impactante para Ulloa al escribirlo en su biografía.

 

El dato

La Fiscalía señaló que las investigaciones están detenidas, pues al no encontrar los cuerpos en la plaza solicitaron un listado de trabajadores que pudieran ser testigos.

 

Cronología de una búsqueda en la UES

El 6 de marzo de 1980, Raúl Hernández fue asesinado en Santa Ana y el 9 del mismo mes, muere Carlos Arias, ambos fueron enterrados en la plaza Salvador Allende de la UES. El 15 de febrero de 2019, la hermana de Raúl denunció el asesinato.

 

  • Enero 16 de 2020

Inician las excavaciones en la plaza Salvador Allende de la UES, en busca de los restos de los estudiantes.