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Exfiscal Luis Martínez ordenó detener investigación a Chepe Diablo, revela testigo

Jaime López

jueves 19, noviembre 2020 • 5:23 pm

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Un ex fiscal convertido en testigo protegido reveló este jueves en un tribunal capitalino que el exfiscal general, Luis Martínez, en 2014 ordenó con carácter de urgencia cerrar el expediente No. 22UIF2014 con el que se procesaba a José Adán Salazar Umaña, alias “Chepe Diablo”, el exalcalde de Metapán, Juan Umaña, su hijo Wilfredo Guerra y otras seis personas, por el delito de lavado de dinero y activos.

La declaración del testigo se produjo en el décimo día de juicio contra Salazar, así como miembros de su familia y de la familia Umaña.

Según el testigo, al presentar el caso a tribunales,  el entonces fiscal general, Luis Martínez reaccionó “muy molesto” por la diligencia que sus auxiliares habían realizado en sede judicial.

“No sé cómo le van hacer, pero deben dejar sin efecto esa babosada”, afirmó el testigo que expresó a gritos Martínez, quien guarda prisión por acusaciones de varios delitos.

“¿Qué sucedió? Luis Martínez ordena el archivo y que se devuelva la información o la evidencia que iba a dar todos los insumos para establecer la existencia de lavado de dinero, cuál era el objetivo, desaparecer esa información”, explicó la fiscal.


El testigo afirmó que se asustó ante las airadas advertencias que el jefe le había dado y levantó un escrito para presentar  al juez Segundo de Paz en el que le exponía debido a exceso de trabajo y la falta de espacio para resguardar y procesar las evidencias en ese momento, la Fiscalía  paralizaba al proceso acusatorio contra José Adán Salazar y familia.

Martínez además había ordenado que se apartara al fiscal que llevaba la causa y se reasignara a otro y quien lo llevaba de castigo, fuera enviado a un lugar refundido del oriente del país.

El fiscal jefe reasignó ese caso a una sobrina de Martínez, quien empezaba su carrera en la Fiscalía.

Confiado en que había cumplido con la orden de su jefe, el exjefe fiscal, llamó a Martínez y le informó que ya se había hecho lo ordenado por él y que el caso había sido reasignado a su sobrina. Pero Martínez, “respondió bien explosivo: "A la gran P. por qué se lo asignaste a ella”, dice el testigo que reaccionó Martínez.

La fiscal que había retomado el proceso para archivar el expediente; realizó todas las diligencias para cerrar el caso, pero el testigo, dice que no se sentía satisfecho por lo que estaba haciendo y trató de darle larga al proceso.

El colmo fue, según el testigo, que la Fiscalía le devolvió a los abogados  defensores de José Adán Salazar toda la documentación que habían confiscado a Gumarsal, por lo que se hicieron las gestiones y a los días, en julio de 2015, un furgón recogió todas las evidencias que Fiscalía tenía en contra de Chepe Diablo, que por su magnitud no cabían en una sala de juicio del Centro Judicial Isidro Menéndez.

¿Corrupción?

Una de las fiscales calificó la conducta del exfiscal Luis Martínez de corrupta porque “la investigación estaba al  32 por ciento como máximo, eso implicaba que no se había terminado y por lo tanto no se podía decir si existía lavado de dinero para ordenar cerrarla, sin embargo ordenó (Luis Martínez) que se notificara a los oficiales de cumplimiento del sistema financiero nacional, que se había archivado el caso porque no se había determinado el lavado”.

Además, implicó, sacar de la lista de posibles lavadores de dinero a los representantes de Gumarsal y se levantaran todas las restricciones impuestas contra ellos.

“A los oficiales de cumplimiento del sistema financiero se les dijo que se había agotado  toda la investigación y no se había establecido el delito de lavado contra los representantes legales de Gumarsal”, afirmó el testigo.

Esa información también fue enviada a la OFA  que registra la listas de posibles lavadores de dinero en los países afiliados, en la que se indicaba que la investigación había terminado y que la Fiscalía ya no investigaba a los Salazar Umaña ni a los Umaña Samayoa,  por el delito de lavado de dinero y activos. Con la declaración del testigo, la Fiscalía ha establecido que en el fondo el informe de no haber encontrado indicio de lavado que se dio en ese momento no era verdadero.

El testigo detalló que por presión mediática de algunos medios, que difundían que la “Fiscalía no estaba investigando el cartel de Texis, el jefe fiscal reaccionó y aunque sintió  gran temor por desobedecer a Luis Martínez, su superior, tomó la decisión de reabrir el caso en el expediente 22UIF2015 aunque con la mínima evidencia solo contra José Adán Salazar y sus bienes; los siete hoteles".

Según la fiscal del caso afirmó que “para hacer la pericia financiera contable se tuviera que reconstruir por medio de todas las instituciones que nos han brindado los diferentes informes, ese fue un obstáculo en el momento de la instrucción (investigación) que la información no se encontraba, pero los peritos reconstruyeron la contabilidad para efectuar una conclusión apegada a derecho”.