Una estructura de 59 supuestos pandilleros, integrantes del “programa San Vicente” de la Mara Salvatrucha, enfrenta desde este lunes 9 de agosto un juicio en el Juzgado Especializado de Sentencia "B", por los delitos de extorsiones, homicidios, privaciones de libertad, afirmó uno de los fiscales.

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Estructura del programa San Vicente de la MS-13 enfrenta juicio por extorsiones y homicidios Más de 12 víctimas serán los testigos contra 59 procesados por diversos delitos captados por intervención telefónica.

Jaime López

martes 10, agosto 2021 • 3:15 am

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Una estructura de 59 supuestos pandilleros, integrantes del “programa San Vicente” de la Mara Salvatrucha, enfrenta desde este lunes 9 de agosto un juicio en el Juzgado Especializado de Sentencia "B", por los delitos de extorsiones, homicidios, privaciones de libertad, afirmó uno de los fiscales.

A esa cantidad también se suman otros 15 acusados que están en condición de ausentes para quienes la jueza ya les decretó orden de captura tras declararlos rebeldes.

“Ellos son enjuiciados por un conjunto de delitos: homicidio agravado, privación de libertad agravada, proposición y conspiración para cometer homicidios, extorsiones agravadas, proposición y conspiración para el tráfico de droga y agrupaciones ilícitas”, destacó el fiscal.

Agregó que este caso inició con la privación de libertad de un conductor que hacía viajes desde San Vicente, “un hecho que se tuvo conocimiento a través de la intervención de llamadas telefónicas a miembros de la Mara Salvatrucha”, dijo el fiscal.

A todos, Fiscalía les atribuye ocho casos de extorsión, dos casos de homicidios, tres casos de privaciones de libertad, ocho casos de proposición y conspiración para el delito de tráfico de ilícitos de droga y 12 casos de proposición y conspiración para el delito de droga, en hechos cometidos en 2019.

Según Fiscalía, hay 12 testigos y los principales son las mismas víctimas, aparte de las intervenciones telefónicas y otras pruebas documentales.

La forma de operar de esta agrupación era a través de las llamadas que hacían a sus víctimas en las que las intimidaban, a quienes al doblegar su voluntad, se aprovechaban de su situación: los amenazaban de muerte para que accedieran a la petición de dinero y atentar por amenazas por vivir en lugar que no les corresponde.

Los sujetos exigían sumas de dinero por encima a los $250 mensuales o quincenales según fuera su víctima.