La polarización nos confronta a diario y por cualquier circunstancia. El cardenal Gregorio Rosa Chávez lo dice mejor cuando señala que el país se encuentra en un “estado de putrefacción”. Por eso, hay que empezar a dibujar, con mente fría y criterio independiente, los posibles escenarios electorales presidenciales tomando en cuenta que lo que ocurra en los partidos, sus alianzas o coaliciones, influenciarán el rumbo que tendrá el país.

Opinión

Escenarios electorales

Jorge Castillo / Politólogo

lunes 28, mayo 2018 • 12:00 am

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La polarización nos confronta a diario y por cualquier circunstancia. El cardenal Gregorio Rosa Chávez lo dice mejor cuando señala que el país se encuentra en un “estado de putrefacción”. Por eso, hay que empezar a dibujar, con mente fría y criterio independiente, los posibles escenarios electorales presidenciales tomando en cuenta que lo que ocurra en los partidos, sus alianzas o coaliciones, influenciarán el rumbo que tendrá el país.

Escenario 1. El FMLN busca construir alianza con los sectores sociales históricamente afines. Busca motivar su voto duro para alcanzar un tercer período presidencial. Por afinidad ideológica se podría sumar Cambio Democrático, aunque con la reciente nota recibida por el Presidente (4.6/ Encuesta UCA/ 22-05-2018) debería darle pensamiento. La postura ante la farsa electoral venezolana, la tozudez de pretender instaurar un “modelo socialista no radical”, recontratar como asesores a gente que sus mismos votantes determinaron que no quieren ver en cargos públicos, la opacidad dejada por el primer presidente de izquierda y  no interpretar correctamente el mensaje del 4 de marzo (exigencia de cambiar el rumbo) junto a candidatos paniaguados que no hablan de eso, terminará pasándole otra factura. Su próxima convención tendrá la última palabra, respetando aquello de que podría hacer alianzas con todos, menos con  ARENA o el PCN.

Escenario 2. La alianza ARENA-PCN y PDC es una potencial fuerza de derecha tendiente a favorecer las aspiraciones presidenciales del primero. Dependiendo del buen trabajo que realicen sus fracciones legislativas y sus alcaldes, que gobiernan una gran cantidad de población, aquella alianza podría volverse electoralmente rentable. Al retomar ARENA la presidencia de la Asamblea Legislativa, el gobierno municipal de San Salvador, la mayoría de cabeceras departamentales y con esos tres partidos gobernando gran cantidad de municipios, su capacidad de influencia político-electoral podría aumentar, toda vez hagan lo correcto. O sea,  poner sus capacidades al servicio de la gente.

GANA no cabría en ninguno de esos dos escenarios. Su última gestión presidencial legislativa incrementó el desprestigio de ese Órgano. Sus  berrinches la llevaron a distanciarse del PCN y  ofrecerle la presidencia legislativa por tres años completos a ARENA (partido al que quiso destruir en su momento) para intentar romper aquella alianza mencionada. Actualmente, está pidiendo el  voto por rostro en las presidenciales. La agudeza del lector le permitirá inferir quien saldría beneficiado y quién resultaría perjudicado con esa iniciativa. No teniendo nada que perder, GANA coquetea ahora con las llamadas “Nuevas Ideas”.

En el horizonte, otro proyecto de mediano y largo plazo, “Nuestro Tiempo”, que se configura como alternativa de centro, humanista y transformadora, por tanto, que no busca dividir. La labor reflexiva que ese movimiento pueda hacer en el votante de las próximas elecciones, será importante para fomentar el voto pensante y enriquecer nuestra deficitaria cultura política.

Escenario 3. La probable participación electoral del señor Bukele toma en cuenta lo siguiente: 1º) Hay ventanas jurisprudenciales, nacionales e internacionales que la harían posible (con o sin partido propio). 2º) Tiene apoyo de profesionales expertos en el tema electoral. 3º) La ciudadanía en general está desencantada con la praxis política tradicional. 4º) La impulsividad y energía política de los jóvenes es evidente, como cuando se celebró el bicampeonato de Alianza F.C. en la “Plaza de las Américas”, configurándose una reacción espontánea, rebelde y contagiosa, contra  la presencia del Alcalde capitalino. 5º) Mantiene presión desde las redes sociales, algo que le resulta efectivo, a juzgar por los lamentos de uno de los Magistrados del TSE, por cierto, bastante falto de carácter. 6º) Es posible que la participación del señor Bukele provoque una segunda vuelta, que sería innecesaria en caso se arreglasen las diferencias que, presumiblemente, existen entre él y su antiguo partido y viceversa. Igual posibilidad podría tener si acepta subirse al vehículo que le ofrece GANA.


Concluyo: la política es de realidades, nada debería descartarse, pues están en juego grandes intereses, no necesariamente coincidentes con los de la patria.