Editorial

martes 20, junio 2017 • 12:00 am

Es más positivo ir del discurso a los hechos

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En la reciente cumbre de Miami, altos funcionarios estadounidenses y salvadoreños subrayaban la importancia de que el Gobierno trabaje de la mano con el sector privado para sacar adelante al país. El discurso del vicepresidente Óscar Ortiz hablaba de una armoniosa relación con los empresarios, que usualmente no existe ni en los discursos del Ejecutivo ni en los del partido gobernante, el FMLN.

La realidad es que los empresarios viven en un clima de incertidumbre y cambio de reglas, la manera cómo se manejan las Aduanas en las últimas semanas es un claro ejemplo de ello.

El presidente de la Cámara de Comercio, Javier Steiner enumeraba la semana pasada gran cantidad de trabas como la imposición “por motivos no justificados” de multas a empresas exportadoras, “atrasos mal intencionados” en las aduanas, aumento innecesario de trámites.

Steiner la atribuía a “una nueva ofensiva antiempresarial, que ya no usa la violencia armada, como en los años nefastos de la guerra civil, sino que utiliza la fuerza del Estado para amedrentar, ahogar y silenciar a los empresarios y a las gremiales que los representan”.

El discurso oficial es positivo pero corregir los hechos que en la práctica ocurren, sería todavía más positivo para el clima de negocios del país.