La pandemia del COVID-19 ha convertido al mundo en un gran campo de laboratorio. No una, sino miles de teorías se ponen a prueba para dar una explicación a lo que ocurre, desde la más sublime hasta la más ridícula, sobre la hipótesis del origen y combate a este mal.

Opinión

Equilibrio ante la pandemia

Eduardo Cálix / Embajador

miércoles 6, mayo 2020 • 12:00 am

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La pandemia del COVID-19 ha convertido al mundo en un gran campo de laboratorio. No una, sino miles de teorías se ponen a prueba para dar una explicación a lo que ocurre, desde la más sublime hasta la más ridícula, sobre la hipótesis del origen y combate a este mal.

No sólo es entender el comportamiento de este diminuto monstruo, sino someter una cura que pudiera durar años en obtenerse, lo que sin lugar a dudas dejará un profundo paréntesis en la vida y significado de cada uno de los seres humanos.

Después de meses desde el primer caso registrado en Wuhan, todavía queda mucho por saber sobre esta pandemia que ha llegado a revolucionar al mundo. Los primeros países y sistemas que cayeron víctimas de este virus se convirtieron en el punto de referencia para el resto del sistema internacional. Le demostraron a otros las consecuencias catastróficas de no tomar decisiones a tiempo y exhibieron cómo los sistemas de salud pública poco a poco fueron rebasados.

La pandemia se ha transmitido a América Latina y el Caribe a través de varios efectos: pérdida de empleo, reducción del comercio, caída de precios de los productos básicos, empeoramiento de las condiciones financieras, nula demanda de viajes y por ende de servicios turísticos, y una significativa  reducción de remesas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ha señalado que esto tendrá consecuencias nocivas en las economías de la región, cuyo resultado en su conjunto puede conducir a uno de los mayores sismos económicos de la historia. Se prevé que la tasa de pobreza aumente en 4 puntos porcentuales al pasar de 30% a 34%, lo que significa un incremento de 29 millones de personas. La pobreza extrema crecería en 2.5 puntos porcentuales, pasando de 11% a 13.5%, un incremento de 16 millones de personas.

Si bien se debe continuar con las medidas de contención del virus y respaldar los sistemas sanitarios, dando prioridad a pruebas de detección masivas y equipamiento médico, asegurando al personal para que los hospitales puedan funcionar y curar enfermos; hay que también proteger a las personas y empresas afectadas con medidas fiscales, económicas y financieras, flexibles y oportunas. Es imperativo rehabilitar a los hogares y a las empresas a través de una adecuada planificación, levantando gradualmente las restricciones sobre bases sólidas y claras de que la epidemia está retrocediendo.


Quienes tienen el mandato democrático para gobernar sus países requerirán de una estatura política sin precedentes. Son momentos para sumar voluntades y articular esfuerzos. Son momentos de solidaridad.

La comunidad internacional debe reaccionar como nunca antes con los países más afectados en términos sociales y económicos, para que en coordinación con instituciones y organismos internacionales, diseñen e implementen un audaz rescate que permita que estos países salgan a flote y comiencen a operar. Muchos países, incluido el nuestro, experimentaran un crecimiento económico negativo para este 2020.

Combatir este mal requerirá de liderazgo democrático cimentado en la toma de decisiones eficaces y medidas basadas en la legalidad, para salir de la emergencia y comenzar un camino de recuperación que logre ser sustentable.

Toda crisis deja siempre una revelación. Ojalá lejos de profundizar el abismo de la falta de entendimiento, podamos privilegiar el diálogo, bajarle a la tensión política y encontrar soluciones permanentes entre todos.

Parafraseando a Tucídides, el historiador ateniense que describió los horrores de la peste, y que en sus crónicas decía, que así como la peste carcomía los cuerpos, también degradaba el lenguaje, esperemos escribir nuestra historia como una posesión para siempre y no como entretenimiento para un instante.