El Juzgado Especializado de Instrucción “A” de San Salvador, envió a juicio a 76 imputados procesados en el caso denominado “Operación Jaque”, otros 15 fueron sobreseídos de forma provisional y definitiva por insuficiencia probatoria.

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Envían a juicio 76 procesados en la “Operación Jaque”

Juan Carlos Vásquez

sábado 18, noviembre 2017 • 12:03 am

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El Juzgado Especializado de Instrucción “A” de San Salvador, envió a juicio a 76 imputados procesados en el caso denominado “Operación Jaque”, otros 15 fueron sobreseídos de forma provisional y definitiva por insuficiencia probatoria.

Entre los que deberán enfrentar vista pública figuran cabecillas de la MS, colaboradores, transportistas y empresarios, quienes según la acusación lavaron dinero de esta estructura invirtiendo en la compra de inmuebles, unidades de transporte e instalando negocios.

El dinero utilizado en estos rubros era producto de las extorsiones, la compra y venta de armas y la narcoactividad. La jueza valoró que éste es el caso más complejo y extenso que en la historia de El Salvador la Fiscalía ha judicializado.

Destacó que la abundante prueba que se le presentó fue clave para que ella decretara un auto de apertura a juicio para el 83.6 % de los imputados. La principal incriminación fue la información aportada por los testigos criteriados “Capricornio” y “Desierto”, quienes describieron cada uno de los hechos planificados y ejecutados.

Por ejemplo, en 20 reuniones realizadas por cabecillas de la Mara Salvatrucha, entre el 20 de noviembre del año 2015 y 26 de febrero de 2016, se ordenaron 182 homicidios y entre las víctimas estaban agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), militares, soplones o ventiladores (personas que colaboran con las autoridades), testigos criteriados y hasta miembros de la misma pandilla.

Otro elemento probatorio contundente y admitido para la vista pública fueron las escuchas telefónicas, donde el Grupo 300, conformado por cinco unidades especializadas de fiscales, documentó que hubo toda una coordinación en la cual los ranfleros históricos recluidos en los diversos penales y los cabecillas de La Federación (libres), dieron lineamientos no solo para desestabilizar al Estado, sino que también para asesinar y extorsionar; el objetivo principal era presionar por las medidas extraordinarias implementadas.


Una de las estrategias de investigación y que al final se tradujo en prueba de cargo irrefutable para la defensa, fue la figura de los agentes encubiertos implementados por la Fiscalía al nombrar expertos antidroga para documentar el tráfico de cocaína que los pandilleros tenían a nivel nacional.