Proverbios 11:14, establece que “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad”. Cada vez que un monarca o gobernante llagaba al poder era importante que escuchara con humildad de corazón la voz de los buenos consejeros para que este tomara decisiones justas y equitativas que coadyuven a los menos favorecidos, este principio no ha cambiando en el siglo XXI, pero ha sido uno de los más ignorados a través de la historia de la humanidad, un ejemplo de ello lo vemos con el actuar del rey David cuando fue incitado a censar al pueblo de Israel.

Opinión

En la multitud de consejeros hay seguridad

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios @Jaime_RO74

miércoles 21, julio 2021 • 12:00 am

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Proverbios 11:14, establece que “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad”. Cada vez que un monarca o gobernante llagaba al poder era importante que escuchara con humildad de corazón la voz de los buenos consejeros para que este tomara decisiones justas y equitativas que coadyuven a los menos favorecidos, este principio no ha cambiando en el siglo XXI, pero ha sido uno de los más ignorados a través de la historia de la humanidad, un ejemplo de ello lo vemos con el actuar del rey David cuando fue incitado a censar al pueblo de Israel.

Ciertamente, el censo desde la perspectiva científica no tiene nada de malo, el asunto es cuando se coloca la esperanza en los números antes que en el Creador de los cielos y la tierra, digo lo anterior porque el objetivo de un censo, siempre ha sido definir el número de habitantes que está vinculado al poderío militar y a los ingresos que puede obtener una nación a través de la recaudación de impuestos por el numero de habitantes. Esta situación asigna una idea a los que detentan el poder, de sus recursos y la capacidad militar para incursionar en otras naciones para someterlas a su dominio.

De manera que al ordenar el censo el rey David, en alguna medida estaba rechazando la gracia y la protección del Dios de Israel, que los había conducido con mano poderosa en cada una de las batallas que enfrentaron. A pesar de las malas decisiones que se tomen en la vida, siempre habrá un buen consejero que ilustre el panorama y que indique el mejor camino, para el caso que nos ocupa, Joab el general de los ejércitos del Rey David, le advirtió que el censar al pueblo no era prudente, incluso le dio una palabra profética en el sentido que Dios podía añadirle cien veces más al ejercito con el que contaba el pueblo de Israel. (2 Samuel 24:3).

Sin embargo, las escrituras nos indican que pudo más la palabra de rey David, que el consejo de su general Joab, ciertamente cuando una persona acumula tanto poder, tiende a envanecerse y creer que es infalible, y piensa que lo que dicta el pueblo es como si la voz de Dios mismo lo está haciendo, este efecto es conocido como el mandatario semidiós, que se considera así mismo como el todopoderoso e inerrante, por ello toma decisiones arbitrarias e ilegitimas  y contrarias a voluntad de Dios, y todo aquel que se opone a esa voluntad es desterrado, perseguido, encarcelado incluso asesinados.

El rey David, circuló por este camino en el que se sintió poderoso y que todo el tiempo tenia la razón, con la diferencia que supo reconocer su pecado de altivez y orgullo delante del Dios de Israel, y se humilló buscando misericordia, no obstante pagó las consecuencias muy duramente por haber desobedecido al mandato divino.

En definitiva, la historia nos muestra lo bueno y malo que han vivido los monarcas o gobernantes, como a manera de ejemplo para evitar la arrogancia y el orgullo que son dos características que muy pocos mandatarios han logrado pasar por alto.


Cuando una sola persona acumula tanto poder, al tener a su servicio y disposición miles de militares, policías, la Fiscalía, y el resto de órganos de Estado,  es difícil que con humildad pueda recibir un consejo, dado que tiende a interpretar que están ahí por un mandato divino, por lo tanto cree que cada decisión que tome esta revestida de legitimidad, incluso violar el derecho de otros ciudadano, estos mandatarios piensan que todo mundo les rendirá pleitesía y en la mayoría de casos se rodeara de personas aduladoras que le dirán siempre lo que quiere oír, pero rara vez recibirá consejeros como; Joab, Natán o Gad.