La Gobernación acomodó camas en el centro escolar del caserío Santa Marta, en Tecoluca, pero los albergados piden víveres.

Nacionales

En el Bajo Lempa piden condiciones dignas para afrontar la emergencia Hasta ayer en la tarde, CEL les llevó 100 barriles de agua.

Óscar Romero

jueves 5, noviembre 2020 • 4:45 am

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Unas 58 personas, entre ellos, 28 niños están albergados en el caserío Santa Marta del cantón Las Mesas, en Tecoluca, San Vicente, y a quienes las autoridades evacuaron de sus viviendas el martes a las 4:00 de la madrugada, debido a la amenaza de inundación en esa zona del Bajo Lempa.

Los albergados piden apoyo para permanecer en condiciones dignas durante la emergencia de la ahora depresión tropical Eta; dijeron que necesitan agua, ropa, alimentos e insumos de higiene personal.

El martes a las 4:00 de la mañana, elementos de la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil evacuaron a las familias.

Milagro de Jesús Aragón y sus tres hijos viven a la orilla del río Lempa, y en el albergue dice que están “sin cosas para lo necesario, no nos han traído ropa así que por ley, aunque no queramos salir tenemos que ir a nuestras casas a bañarnos y a traer los poquitos de agua para tomar y para los niños, si ya nos hubieran puesto aquí no saliéramos nosotros”, relata.

Por su parte, el gobernador departamental de San Vicente, Josué Palacios, dijo que “alimentos y agua no ha faltado; Gracias a Dios capacidad alimentaria hasta el momento tenemos, espero que sea lo suficiente y que Dios nos permita que esto no llegue a un problema grave”, señaló Palacios.

“Aunque no queramos salir, tenemos que ir a nuestras casas a bañarnos y a traer los poquitos de agua para tomar; si ya nos hubieran puesto aquí no saliéramos”. Milagro de Jesús Aragón, albergada


El centroescolar Santa Marta estaba al límite ayer.

Sin aportes.

El secretario de la comisión comunal, quien no quiso identificarse, dijo que el ambiente “no está tan favorable que se diga”, debido a la necesidad de “muchas cosas que no están en condiciones”.

El secretario agregó que en el albergue “se necesitan pámpers, ellos (los niños) están utilizando pámpers de los que han traído de su casa”. En el albergue hay cuatro recién nacidos.

“Ninguna institución nos ha aportado con pámpers ni leche”, dijo a Diario El Mundo.

Agregó que con los alimentos van pasando “a raya porque las instituciones del Estado no nos han aportado todavía, el Gobierno, solo la alcaldía que ha traído víveres pero vamos al día”, señaló.

Otra de las albergadas, María Chavez, dijo que con esta emergencia “se ha visto mejoras” en prevención. Sin embargo, recalcó que “hay necesidades, aquí no vienen a dar cosas de higiene, cosas para las señoras, las muchachas, para los niños”, expresó.

“Dice el presidente que ha venido ayuda, pero nosotros aquí no hemos recibido ayuda de nada, no sé si más adelantito pueda venir esa ayuda”, agregó Chavez.

Los albergados dijeron que a las 5:00 de la mañana se les acabó el agua para tomar, “hasta las 10 nos han traído el agua y para bañarnos, pidiendo ahí para bañarnos”, dijeron.

Cerca de la 1:00 de la tarde de ayer la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) suministró al albergue “100 barriles de agua”, los cuales fueron depositados en un tanque instalado en una de las entradas hacia los cuartos.

“Alimentos y agua no ha faltado; Gracias a Dios capacidad alimentaria hasta el momento tenemos, espero que sea lo suficiente”. Josué Palacios, gobernador de San Vicente

Las casas de los albergados están en zona de inundación.

Vulnerabilidad.

Uno de los miembros de la Comisión Comunal de Protección Civil dijo a Diario El Mundo que la zona donde está el albergue ya se ha inundado anteriormente, “si esto hubiera agilizado un poco más todas estas familias tendrían que haberse evacuado en otra, más arriba”, recalcó.

Por su parte, el gobernador departamental dijo que ellos tenían preparado el albergue en La Sabana, porque por las corrientes frías “el albergue no tenía las condiciones necesarias; la misma comunidad nos hizo su mención que ellos se sentían seguros por estar cerca de sus casas”, y si la situación empeoraba “no iban a poner ninguna resistencia para ser llevados al otro albergue”, dijo Palacios.

Sin embargo, en esa zona hay otros albergues disponibles que aún no tiene refugiados, uno en San Carlos Lempa, otro en La Sabana y el albergue que en la pandemia del covid-19 fue modificado para ser usado como el hospital de Tecoluca, con capacidad para 200 personas o hasta 400, en caso de ser necesario.