La cultura de la muerte ha ocasionado un cambio cultural gravísimo para la sociedad, y hoy ha tomado un nuevo nombre: “ideología de género”, misma que busca la destrucción de la criatura de Dios.  La ideología de género, o perspectiva de género, nos dice que ya no se nace hombre ni mujer, que podemos ser lo que cada uno quiera, incluso indefinidos. Ahora cada quien puede decidir hasta la edad que quiere tener. ¿Qué es lo que ha pasado con todo esto? Que muchos de los jóvenes enfermen, ya no existen solamente cinco enfermedades de transmisión sexual, hoy existen aproximadamente 50 enfermedades de transmisión sexual latentes en nuestros hijos. El 46% de ellos están contagiados de virus de papiloma humano; cada 8 segundos un joven adolescente se contagia de una de esas enfermedades. Vemos cómo crece el número de niños que inician su vida sexual desde muy pequeños, 10-12 años.

Opinión

Empezamos a romper lo que antes nos traía realmente felicidad y paz

Sherman Calvo / Empresario

lunes 17, agosto 2020 • 12:00 am

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La cultura de la muerte ha ocasionado un cambio cultural gravísimo para la sociedad, y hoy ha tomado un nuevo nombre: “ideología de género”, misma que busca la destrucción de la criatura de Dios.  La ideología de género, o perspectiva de género, nos dice que ya no se nace hombre ni mujer, que podemos ser lo que cada uno quiera, incluso indefinidos. Ahora cada quien puede decidir hasta la edad que quiere tener. ¿Qué es lo que ha pasado con todo esto? Que muchos de los jóvenes enfermen, ya no existen solamente cinco enfermedades de transmisión sexual, hoy existen aproximadamente 50 enfermedades de transmisión sexual latentes en nuestros hijos. El 46% de ellos están contagiados de virus de papiloma humano; cada 8 segundos un joven adolescente se contagia de una de esas enfermedades. Vemos cómo crece el número de niños que inician su vida sexual desde muy pequeños, 10-12 años.

Producto de lo anterior, el mundo enfrenta una crisis de embarazo adolescente; se calcula que solamente en América Latina, de cada cinco adolescentes, tres de ellas están embarazadas, gracias en gran parte a esta campaña de proyectos de salud reproductiva. Entonces, no solamente se enferman, sino que también se embarazan. Y como ya no saben qué hacer con tanto embarazo adolescente, dan paso a leyes pro aborto.

Estas leyes son graduales, empiezan vendiendo la despenalización del aborto por casos de violación y por casos de personas con problemas de salud, entre otras causales; una vez que logran entrar con esas leyes, van ampliando. Empiezan la legalización del aborto, hasta las 12 semanas, hasta las 14 semanas, hasta los cinco meses y terminan haciendo abortos legales hasta de 9 meses en algunos países.

Los intereses de empresas farmacéuticas, están ajenos a una real preocupación por la salud de las mujeres, están detrás de la promoción de la legalización del aborto en América Latina, apoyadas y financiadas por diferentes organismos internacionales y Ong´s.  Pero no sólo se han conformado con el negocio del aborto, hoy han dado un paso más: partes de esos bebés abortados se venden a un gran mercado, en un multimillonario negocio negro, es decir, hoy la industria de la muerte ha crecido vendiendo restos de bebés humanos. Por eso, una vez que ya han definido toda esa parte del ser humano, han ido por la siguiente: Trabajar en su mente que no importa lo que haga con su cuerpo. ¿Cuál ha sido la consecuencia? Que nos estamos deshumanizando, ya no le preocupa el vecino, ya no le preocupa quién es, ni con quién tiene relaciones, ya no le preocupa si aborta, lo único que le preocupa es el YO. Y a la larga, ¿qué es lo que se ha conseguido? Que el número de suicidios a nivel internacional crezca.

Europa está viviendo la tasa de suicidios más alta de la historia, ¿Por qué? Porque empezamos a romper absolutamente todo  lo que antes nos traía realmente felicidad y paz, que es el servir al otro, el amar al otro, el ser a pesar de cualquier situación, mi ser humano me llama a vivir en función de servir al otro, y eso es lo que nosotros hemos estado perdiendo, porque a la larga esa es la idea, es hacerle sentir al ser humano un dios, que puede decidir cambiar lo que quiera, ser lo que quiera. Dios no existe, por lo tanto, la persona es su propio dios y se puede construir como quiera, cuando quiera y destruir al otro cuando quiera, sin que tenga ningún problema, ni ningún cargo de conciencia. Entonces, la cultura de la muerte lo que ha conseguido es la última rebelión de la criatura contra su Creador, y es a lo que nos enfrentamos en el mundo actual.