Editorial

martes 16, febrero 2021 • 12:00 am

Elecciones, conteo de votos y resultados El sistema electoral ha tenido éxito en todos los comicios celebrados desde 1982. la voluntad popular se ha respetado

Compartir

Si ha habido una cosa positiva en la historia reciente de El Salvador, es que hemos tenido elecciones libres y transparentes, algo ampliamente reconocido por la comunidad internacional. Pese a todos sus fallos, el Tribunal Supremo Electoral ha cumplido con sus obligaciones en las últimas décadas y garantizado la voluntad popular.

Una de las claves de esas elecciones limpias es precisamente cómo está diseñado el sistema. Todos los presentes en una Junta Receptora de Votos se vigilan mutuamente, hay representantes de todos los partidos y eso permite que cada quien cuide y resguarde sus votos como corresponde. Luego todos firman un acta y tienen una copia de la misma, garantía de lo sucedido.

El resultado electoral entonces prevalece en base a ese conteo físico. La transmisión de datos es solo un conteo preliminar que se tiene que verificar con el conteo definitivo -en base a las actas- y ese es el que al final cuenta.  Eso hay que tenerlo claro por más suspicacias que se tengan sobre los procedimientos informáticos de conteo de votos. Por eso un magistrado del Tribunal Supremo Electoral explicaba que un fraude es una posibilidad casi imposible.

Es importante que la ciudadanía tenga claro ese procedimiento antes de imaginar que pueda haber una irregularidad en las elecciones. El TSE debe garantizar eficientemente la voluntad popular, supervisar el conteo de votos preliminar y final para que el resultado sea categórico, y además, en una elección tan compleja  como suele ser la de diputados a la Asamblea Legislativa, quede clara la correcta distribución de escaños en base a los cocientes y residuos como establece la ley. La voluntad popular es sagrada y nadie tiene derecho a manosearla.