Editorial

lunes 23, agosto 2021 • 12:00 am

El triste drama de las niñas embarazadas La educación sexual no puede seguir siendo una asignatura pendiente. es fundamental para enfrentar los embarazos en niñas y adolescentes.

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Los embarazos en niñas y adolescentes siguen siendo parte de nuestra cruda realidad con dramáticas estadísticas que muestran un incremento de casos, especialmente en menores de 15 años.

La Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa) reportaba la semana pasada unas 6,938 niñas y adolescentes entre los 10 y 19 años que reportaron embarazos durante el primer semestre del 2021. Los datos revelan un incremento de 99 niñas y adolescentes en comparación con el 2020, cuando en ese mismo periodo 6,839 niñas fueron registradas en estado de gestación. El incremento más notorio es en el grupo de 10 a 14 años, pasando de 258 embarazos en 2020 a 281 en los primeros seis meses del año, un aumento de 8.9 %.

¿Cómo enfrentar esta dolorosa realidad? La primera medida debe ser una educación sexual clara y didáctica desde la niñez para que tantos varones como niñas conozcan las consecuencias de sus actos sin adornos ni prejuicios. No podemos seguir restringiendo la educación sexual mientras continúa este fenómeno que a menudo es un círculo vicioso que se repite dolorosamente por generaciones. Las niñas y adolescentes tienen hijos y luego tienen que abandonar la escuela y sumirse en el mismo ciclo de pobreza que sus madres. Luego las hijas de estas siguen la misma realidad porque el entorno impide educarlas y formarlas.

El estudio de Ormusa indica que el incremento de embarazos de niñas se evidencia en los departamentos de Ahuachapán, Santa Ana, La Libertad, San Salvador, Cabañas, Usulután, Morazán y La Unión. Hay realidades de violencia sexual, de falta de educación sexual y de otras situaciones complejas que como sociedad debemos enfrentar para cortar este fenómeno y que no siga repitiéndose generación tras generación.