Editorial

jueves 27, mayo 2021 • 12:00 am

El retorno de la embajadora Manes a El Salvador La llegada de Jean Manes es una señal en la ruta correcta para restablecer la confianza mutua y el interés de mantenernos cerca de EE.UU.

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El gobierno estadounidense anunció ayer el sorpresivo retorno de la embajadora  Jean Manes, como encargada de negocios en El Salvador, una señal clara de la intención de acabar con las tensiones bilaterales de las últimas semanas y reforzar la alianza histórica de ambos países.

Manes estuvo en El Salvador entre 2015 y 2019 y siempre se caracterizó por su franqueza, como una aliada con muchas ganas de ayudar,  una entusiasta cooperante y una enamorada de nuestras bellezas naturales como se reflejaba en sus visitas al interior del país.

Manes siempre estuvo preocupada porque El Salvador mejorara en todos sus aspectos, por las mujeres, por el futuro de los niños y jóvenes, por el progreso y desarrollo de las comunidades, por la educación, la salud y por el fin de la tramitología, esa pesada carga burocrática que tanto daño le hace al clima de negocios.

Igualmente la señora Manes fue incisiva en el combate a la corrupción, en la necesidad de reforzar la institucionalidad y en la necesidad de un país más seguro para todos, de una sociedad más justa que no tenga que migrar por falta de oportunidades.

Por eso su retorno abre la esperanza de que se superen las dificultades de las últimas semanas, desatadas tras las destituciones de los magistrados y el fiscal general, el acercamiento a China y una retórica que generó tensiones y el recorte de la cooperación de la USAID.

La relación con Estados Unidos es demasiado importante para El Salvador y hay que tener la voluntad para superar las dificultades y restablecer la confianza mutua para beneficio de nuestros compatriotas de aquí y de allá.