Editorial

lunes 1, octubre 2018 • 12:00 am

El presupuesto y un panorama económico difícil

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La crisis fiscal prevalece evidentemente en la propuesta del Presupuesto General de la Nación presentado el viernes por el ministro de Hacienda. Para cubrir las necesidades de gasto del Estado, la administración Sánchez Cerén pide en su último tramo de Gobierno la emisión de bonos por 1,407 millones de dólares, en un país donde el endeudamiento público ronda el 70 % del Producto Interno Bruto (PIB).

El déficit fiscal en 2019 será mayor al 3.7 % del PIB y la economía seguirá creciendo por debajo de ese nivel. En otras palabras, seguiremos con un presupuesto desfinanciado y de algún lugar tendrá que pagarse esos gastos.

Si a eso le sumamos la usual incertidumbre que provocan los periodos electorales, nos enfrentamos a un panorama bastante impredecible que puede provocar nerviosismo entre los inversionistas de por sí, bastante resistentes a llegar al país.

El próximo Ejecutivo tendrá que ordenar las finanzas públicas, reducir gastos, muy probablemente  proponer una nueva reforma fiscal con nuevos impuestos en una economía ya bastante ahogada. Lo gracioso es que entonces veremos a los causantes de este desastre, protestar por tratar de imponer el orden necesario para la viabilidad del país.