Buenos Días

El presupuesto es un síntoma de un mal mayor

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

martes 12, diciembre 2017 • 12:00 am

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Se nos está acabando el año y lograr un acuerdo sobre el presupuesto 2018 parece ser una carrera contra el tiempo. Pareciera que a la clase política le encanta la adrenalina esa de llevarnos al borde del precipicio y, finalmente, poner un parche que nos sostenga a la orilla del abismo.

Ni el FMLN ni ARENA son diferentes en ese sentido. Cuando el Frente era oposición hacía exactamente lo mismo que hace ARENA hoy y ARENA en el Gobierno hacía lo mismo que el Frente hoy. Ninguno de los dos asumen sus responsabilidades y se culpan mutuamente. Así ha sido el último cuarto de siglo y parece que seguiremos así por no sé cuánto tiempo más. Lo peor es que las alternativas que se ven en el horizonte son iguales o peores.

Todos los años para esta época he escrito sobre lo mismo, la falta de acuerdos. La crisis fiscal y económica y la terrible inseguridad están a la cabeza de todos nuestros males,  sumemos el irrespeto a la institucionalidad y los casos de corrupción. Todo eso está en el recuento anual de la última década y la clase política ha sido incapaz de alcanzar acuerdos que nos saquen de esta angustia.

La rueda de caballitos ha sido interminable. Cuando ARENA gobernaba y el FMLN era oposición, los primeros se quejaban de que los segundos les bloqueaban todos sus proyectos. Y ahora que el FMLN es Gobierno y ARENA es oposición, la queja es exactamente la misma sobre los segundos.

Lo que es peor, los problemas continúan y salvo pequeños encuentros e interminables mesas de diálogo que frecuentemente resultan improductivas, no vemos posibilidad alguna en el horizonte de acuerdos mínimos de país.

El desencuentro sobre el presupuesto es un síntoma de esta realidad política recurrente, no la esencia del problema. Se negocia como en la guerra, desde una posición de fuerza, sin abandonar posiciones. No han entendido que el país ya no necesita esas posturas intransigentes.