Editorial

lunes 26, agosto 2019 • 12:00 am

El país necesita un auténtico diálogo

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Durante el último cuarto de siglo, El Salvador ha estado esperando por diálogos, entendimientos, visiones conjuntas de país. Lamentablemente, algunos gobiernos  apostaron a las soluciones superficiales y heredaron la situación actual.

Ya es tiempo que se le apueste al diálogo nacional, a la discusión franca y amplia para decidir cuál es el mejor camino en materia de seguridad, de combate a la impunidad y de la administración de justicia en nuestro país. Los planes gubernamentales deben tener como aliados naturales a los destinatarios de los mismos, o éstos no tendrán ni la efectividad ni la legitimidad para alcanzar sus objetivos, y esto solo se logra hablando, con reglas claras y más transparencia. Y aunque el mismo no está exento de tramos escabrosos, en los que la crítica puede incomodar a quienes detentan el poder, sus beneficios están a la vista cuando se piensa en los avances que dejó el proceso de diálogo y negociación que puso fin al conflicto armado.

El apoyo popular del que goza el presidente Nayib Bukele debería ser un motivo más para impulsar ese diálogo y lograr consensos históricos no conseguidos por la polarización del pasado reciente, alcanzar metas y cumplir con el pedido popular de corregir el rumbo. La historia nacional nos enseña que el diálogo es el camino.