La pandemia reinventó a Crafters Coffee, una microempresa fundada por cuatro jóvenes salvadoreños en 2016 que justo antes de la cuarentena obligatoria se expandía con una sucursal en el moderno Bambú City Center de la Zona Rosa de San Salvador.

Economía

El golpe de la pandemia en El Salvador: los casos de Crafters y Casa Grande

Redacción DEM

lunes 10, agosto 2020 • 11:03 am

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La pandemia reinventó a Crafters Coffee, una microempresa fundada por cuatro jóvenes salvadoreños en 2016 que justo antes de la cuarentena obligatoria se expandía con una sucursal en el moderno Bambú City Center de la Zona Rosa de San Salvador.

“Fue un impacto emocional. No nos imaginamos que esto llegara tanto tiempo, que durara tanto tiempo. Duramos 18 días cerrados”, recuerda William Hernández, un barista que logró el primer lugar de barismo en Seúl Korea, en 2013 y que hoy es copropietario de la empresa.

Para Crafters Coffee cerrar no era opción. Son 15 familias las que dependen de la empresa y decidieron por reinventarse para ir “vendiendo y comiendo, literal”. Fue así como empezaron a promoverse en redes sociales y a servir a domicilio con estrictas medidas sanitarias.

Pero no fue igual. Las ventas cayeron un 90 por ciento. De lo que vendían antes lograban tal vez un 10 o 15 por ciento.

Armando Gutiérrez, propietario de Casa Grande, que tiene servicios de cafetería y eventos, la pandemia lo dejó con deudas. Casa Grande es una empresa con más de 30 años de experiencia en servicio de cafetería y eventos, fundada en 1990. Sus clientes empezaron a cancelar eventos desde marzo y sus ventas cayeron un 40 % inmediatamente.


Intentaron mantener el servicio solo para llevar. “Pusimos rótulos, llegaban algunos, algunos entraban, pero el problema es que no tenían dónde comer”, cuenta don Armando, quien recuerda que tenía que pagar servicios sin tener ingresos. “Prácticamente conminados a cerrar”, recuerda.

La decisión de servir a domicilio recuperó solo el 10 % de sus ventas totales.

Decidieron preparar alimentos para dar servicio de entrega a domicilio. “Eso no da para nada. Estamos en una situación, yo diría, ya quebramos”.

La incertidumbre pesa aún en los microempresarios y sus empleados. Don Armando augura que la mitad del país quebrará.

Según la Asociación de Restaurantes de El Salvador (Ares) un 30 por ciento de restaurantes se ha visto obligado a cerrar por falta de recursos para pagar salarios, alquiler de locales y servicios públicos.

El 5 de mayo de 2020, el Gobierno fue autorizado a emitir $1,000 millones de deuda por la Asamblea Legislativa para destinar $140 millones de subsidio de planillas de empresas afectadas por la pandemia, $360 millones para créditos y $100 millones para el sector informal. La creación del Fideicomiso para otorgar los beneficios fue aprobado el 9 de julio por la Asamblea Legislativa.

El 8 de julio, el Ministerio de Hacienda emitió $1,000 millones de títulos valores (deuda) a una tasa de interés del 9.5 % anual.
Ayer, el 7 de agosto, el presidente salvadoreño anunció nuevamente el proyecto aprobado, asegurando que pagará 50 % de la planilla por cuatro meses con base a la planilla presentada en febrero. La incertidumbre aún persiste.