Editorial

viernes 5, marzo 2021 • 12:00 am

El escrutinio final debe ser transparente y rápido El Tribunal Supremo Electoral debe solventar cualquier duda de forma y de fondo en el escrutinio final, a satisfacción de todos.

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El Tribunal Supremo Electoral parece haberse entrampado en el escrutinio final o definitivo, con problemas de procedimientos y con demasiado ruido provocado por intereses partidarios propios de los comicios del 28 de febrero. Ha llegado la hora de hacer ese escrutinio efectiva y transparentemente y acabar con el episodio electoral.

Para ello, el Tribunal Supremo Electoral y todos los organismos adyacentes, deben solventar cualquier duda de forma y de fondo en el escrutinio final, a satisfacción de todos. Lo que sí está claro es que el tan cacareado fraude no existió nunca y los observadores nacionales e internacionales, que han señalado fallas e irregularidades propias de toda elección, han confirmado que esos temores de fraude eran infundados.

Todos los procesos deben respetarse y no debe ejercerse presión sobre los procedimientos establecidos por la ley. Ni de parte de los partidos ni de parte de otros interesados. El Tribunal Supremo Electoral debe hacer cumplir la ley y los magistrados deben actuar contundemente para que la voluntad popular prevalezca ante todo.

Como se ha recordado en los últimos días, los salvadoreños nos podemos enorgullecer que desde 1982,  hemos tenido elecciones libres, transparentes, pacíficas y democráticas. Durante estos 39 años, se han electo ocho presidentes de la República, una Asamblea Constituyente y 13 Asambleas Legislativas. Esa es una tradición democrática que pocas naciones del istmo pueden presumir y que debe continuar para bien de nuestra institucionalidad democrática. Por eso mismo, este escrutinio definitivo no debe dejar lugar a dudas y debe acelerarse y resolverse definitivamente. Los partidos deben bajar el ruido y trabajar con ese objetivo.