Buenos Días

El día que terminó la guerra civil en El Salvador No hay que olvidar la guerra y su barbarie. Tampoco lo que costó conseguir la paz y la democracia.

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

martes 15, diciembre 2020 • 12:00 am

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Era 15 de diciembre y martes como hoy. Hace 28 años, con un acto simbólico encabezado por el Secretario General de Naciones Unidas terminó oficialmente la guerra civil. Habían pasado 11 meses desde la firma de los Acuerdos de Paz y la guerrilla había entregado las armas y el Ejército se había reducido a su mínima expresión. Los aires de democracia, libertad y paz sonaban se sentían con optimismo aquellos días.

Habían pasado más de 12 años de guerra. Muchos por quién llorar, demasiadas muertes, demasiadas víctimas. Desaparecidos, exiliados, presos políticos, amenazados, perseguidos. Fueron más de 12 años de zozobra, de miedo. Y es que hay que decirlo: en una guerra no hay bando bueno, todos matan por igual a inocentes y tanto el Ejército y la guerrilla -así como sus expresiones irregulares como los Escuadrones de la Muerte y los Comandos Urbanos- cometieron actos detestables.

Son cosas que no se deben olvidar. Primero, las causas de esa guerra. Segundo, cada hecho que se vivió y cómo sufrió la población civil. Tercero, cómo el país se volvió un polígono de tiro de las superpotencias. Los Acuerdos de Paz no fueron perfectos, pero sin duda, sentaron las bases de un país en democracia, con Estado de Derecho, libertades públicas sin precedentes y elecciones libres y justas. La guerra no se debe olvidar y tampoco a los responsables de esas barbaries -en ambos bandos- pero tampoco debemos olvidar el enorme esfuerzo de construir la paz y la democracia como para no perderlas jamás.