Editorial

viernes 28, septiembre 2018 • 12:00 am

El desenfoque en las relaciones exteriores

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El discurso del presidente Salvador Sánchez Cerén en Naciones Unidas fue el reflejo de lo que ha sido la política exterior de su administración, una enfocada en afinidades ideológicas y no en los intereses más urgentes de la mayoría de los salvadoreños.

El presidente Sánchez Cerén llegó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas a hablar de suspender el “cerco económico” a Venezuela y levantar el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Se limitó a reunirse con los gobernantes de ambos países, enemigos declarados de Estados Unidos.

En un momento en que la relación con Estados Unidos pasa por uno de los momentos más bajos de la historia reciente, no parece muy acertado acercarse precisamente a un bloque estadounidense ni tampoco usar una retórica ideologizada que parece sacada de los manuales de la guerra fría.

El Salvador tiene que corregir el enfoque y el rumbo de su política exterior, con éste o con el próximo gobierno. Estados Unidos es el principal mercado de nuestras exportaciones y el hogar de tres millones de salvadoreños que se ven afectados de una u otra forma por estos discursos, además de un donante sumamente clave para el país, de manera que es absurdo responder más a afinidades ideológicas que a los sagrados intereses nacionales.