Editorial

sábado 28, julio 2018 • 12:00 am

El desastre económico venezolano

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Si el modelo político venezolano es ya un desastre por la dictadura que acabó con las libertades y derechos fundamentales de sus ciudadanos y provocó la peor escasez alimentaria y crisis sanitaria de su historia, los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI) son todavía menos alentadores.

El FMI proyectó esta semana una inflación anual de hasta 1.000.000 % en Venezuela y señaló que la magnitud de la crisis puede aumentar las consecuencias migratorias para los países vecinos. El FMI advirtió el colapso en la actividad económica, la hiperinflación y el creciente deterioro en el suministro de servicios públicos, así como la falta de alimentos, que seguirá generando grandes flujos migratorios cuyos efectos tenderán a intensificarse en los países vecinos.

El FMI también estima una contracción económica -crecimiento negativo- del PIB de 18 %, en gran medida por la “significativa reducción en la producción de petróleo”. Eso significa que la economía venezolana acumularía una caída del 45 % de su Producto Interno Bruto en tres años. ¿Cómo resiste un régimen así? Con una dictadura militar corrupta financiada por los petrodólares que administra discrecionalmente y que han servido además para financiar aventuras políticas similares en el continente y que se replican con la misma incidencia en naciones como Nicaragua. Terribles ejemplos.